domingo, 18 de mayo de 2025

DE LAS COSAS NO DICHAS

 Me duele pensar en ti, en mi cama sin ti, en mi sala sin ti, en mi mesa sin ti, en mi sexo sin ti, en mi vida sin ti.

Y de pronto apareces en mi memoria sin permiso alguno, sin ninguna autorización de mi parte con un cuchillo en la indiferencia para herir mi culpa.

Y te sale bien. 

Resucito de la matanza, por algún milagro y sigo con mi vida, hasta que duele otra vez. 

Y el ritual de cargar el mundo o ser devorado por cuervos, o sólo... mantener tu recuerdo... se vuelve real de nuevo.

Tantas cosas sin decir y no dichas, tantos poemas sin escribir que te debí o nos debimos, y sin embargo... aquí estamos, tu allá, y yo acá, sin saber cómo pasar una maldita página que a nadie importa excepto a mi.

EL CAFÉ

 Me imagino sentado en una banca tomando café,

Sin que me importe el mundo, sin que te importe el mundo,

Me veo disfrutando cada trago, cada mirada

Como si de verdad estuvieras enamorada.


Me imagino un museo, un viaje, un abrazo, un beso

Una mirada, un silencio, un manoseo travieso;

Imagino una carta, un post it, declarando intenciones

verdaderas, sanas, desbordadas de emociones.


Imagino despertar con tu aroma "a lo que sea"

siempre que mi almohada y mi cama huela a ti.

Imagino que por milagro, soy todo lo que esperas,

y que nunca te imaginarías, lejos de mi.


Te imagino, todos los días, en la calle, en la cama

Te imagino, en el auto, en el trabajo, en la casa.

Eres etérea, sin cuerpo ni materia, porque, a mi pesar

creo que no existes, creo que no hay posibilidad.


Ya pasaron mis mejores años y no tengo qué ofrecer

Ni modernidad ni fortuna ni tampoco horas de placer.

Sólo un pobre viejo cansado buscando un buen amor,

Deseando una caricia, ternura, de un buen corazón.


Imagino una charla larga sentados en una banca,

riendo, disfrutando la típica e imperdible cháchara,, 

hablando de lo que sea, de todo y nada, no importa

estando a tu lado, con tu mano cerca, no importa nada.


Imagino el sabor de tu beso, sabor café, y tuyo, sólo tuyo,

como sería siempre, si te apareces por piedad en mi camino

Déjame conocerte, sentirte, que en un beso seamos uno.

Aparece, amor mío, llena mi vida, llena mi destino.


Te pido sólo un café, una charla, una tarde, una oportunidad

Aparece en mi vida, en mi camino, en mi senda por piedad,

Te anhelo, te espero, te deseo, y antes de saberte, como siempre,

ya te venero, porque así soy yo, un romántico, cafetero.

lunes, 12 de mayo de 2025

EL DIA QUE SALVÉ MI BARCO.

{ Me llamaron para un evento, necesitaban a alguien que supiera manejar una parrilla. Como es usual, sólo me dieron la dirección y el horario. 

Llegué puntual y vestido para la ocasión. El cliente me pareció... conocido. Tardé en darme cuenta que trabajé con él años atrás, mientras él estudiaba derecho, era el hijo de el capitán de meseros de ése tiempo. Resulta que le fue bien, se pudo comprar un departamento y quería festejar su cumpleaños. Cuando nos reconocimos el saludo fue amigable aunque dentro del protocolo. Nunca fuimos amigos, aunque si nos conocíamos, y eso, en mi parecer incrementaba un valor y un compromiso hacia los resultados.

La parrilla era nueva y tenía que curarla antes de el evento. "tengo tiempo" - Pensé para mi. Error.

Puse mi carbón y mi llama como acostumbraba y me dispuse a esperar a que prendiera para curar la parrilla y empezar a curarla. Me presentaron el producto; chorizo, chistorra, arrachera, un par de cortes de corte medio y un paquete sellado de carne argentina.

Para mí, todo comenzó mal, yo sé prender un carbón en 10, 15 minutos, pero tras 4 o 5 intentos, ésa madre negra no prendía. Llegó el padre del anfitrión con su esposa, retándome. (por si fuera poco).

- A ver si si sabes, - Y yo, sudando porque aún no podía curar la parrilla.

Literal yo sudando frío, se acercó la señora "L", la mamá del anfitrión y le comenté mi conflicto, al poco ya tenía a tres invitados ofreciendo ir a comprar algún carbón distinto o algo.

Me cuadré y les pedí 15 minutos para prender o me retiraba sin paga y con vergüenza, yo me estaba encomendando a los dioses literalmente, y de pronto, el carbón me respondió.

Me puse a curar la parrilla y les avisé a todos que ya estaba todo en marcha. Nopales, y cebollitas a fuego indirecto, mis chorizos y chistorra a sufrir y a chillar.

No fue un servicio perfecto, pero en algún momento tuve a 5 invitados varones no sólo observando y no sólo comiendo, sino preguntando qué era lo que hacía, porque en cuanto sacaba un plato de carne tierna rebanada, se desaparecía.

El mayor reto fue el corte grande y sellado de carne argentina que se notaba caro. La puse a fuego indirecto para hacerla a paciencia, mientras sacaba todo lo demás.

Yo tenía a 5 hombres observando y preguntando por ése enorme trozo de carne, hambrientos y curiosos.

Uno dijo, "yo ya la hubiera quemado" otro dijo "se va a quemar" otro preguntaba "¿Dónde hay que ponerla?... y así los comentarios y preguntas y yo literalmente con los huevos en la garganta esperando que lo que yo sabía, que había que hacer, funcionara. Mi confianza se mermó mucho con el tema del carbón. 

Le dí un dibujo hermoso de parrilla al corte que me dieron, lo saqué y le dí un primer corte para evaluarlo. 

En cuanto probé la primera fibra... sabía que lo había logrado, estaba ligeramente tostado en el exterior, y bien cocido y jugoso por dentro, prácticamente se deshacía en tu boca con un ligero crunch del exterior... pffff. brutal. lo corté en fajitas y desapareció más pronto de lo que mastiqué mi prueba.

Ya casi terminando la comida el anfitrión me pregunto si aún quedaba carbón para darle un taco a una amiga suya. El calor se estaba muriendo pero en 20 minutos calculé que podía sacar 2 tacos de buena calidad a fuego lento y le dije que si..

La chica llegó, comió lo que pude lograr, y se fué no sin antes darme una buena propina por 2 tacos.

Poco antes de terminar mi turno se acercó el ex- capitán para darme una excelsa propina diciendo: "De parte mía, de mi esposa y de la esposa de mi hijo, gracias por la comida.

La propina que me dieron era mayor que mi paga por el servicio de 6 horas.

Cuando terminó el servicio y la carne, el anfitrión, mi compañero de trabajo me pagó, y me dió una propina del valor del servicio; me dijo. "Gracias por la comida, te lo ganaste"

Después de sufrir una angustia tremenda por curar una parrilla con un carbón que no prendía... salí de ahí con poco más del triple de lo que esperaba recibir.

Llegué a casa oliendo a humo, y me costó dormir después de pensar que capitaneaba un barco que se hundía... y lo llevé al mejor puerto.

Pequeñas cosas de la vida.

domingo, 11 de mayo de 2025

ME GUSTAS

 Me gusta la forma en cómo eres, en cómo actúas y cómo vuelas.

Algo así quería decir de ti. Algo así quiero decir de ti.

No eres perfecta, y lo eres. No sé cómo lo consigues siempre, pero amo ver, darme cuenta que jamás hay algo que no puedas conseguir.

Tetas desafiantes, check; andar gatuno, check; mirada penetrante, check; nalgas y piernas perfectas, check.

La primera vez que te vi estabas parada de manos frente a una decena de chiquillos maravillados contigo, y tuve la fortuna de verte haciendo maravillas casi todos los días.

Tu maravilla de ser, es impresionante.

Puedes hacer el mejor hot cake de la vida; hacer de comer por 15 pesos, solucionar una crisis emocional en 15 minutos, dar un regalo con una piedra o con un abrazo (porque tu no abrazas). 

Puedes ser la mejor compañía y la mejor crítica de la existencia; bruja, de ésas de antaño, medio hippie, medio sabia, medio liberal; de ése tipo que te encontrarías en medio de un bosque rodeada de animales, semidesnuda, sin pudor alguno lista para darte lo que necesites.

En mi parecer, y disculpa si esto parece un acto de aprobación (no lo es) eres casi perfecta.

Te mueves por la vida como una ninfa, una bruja o una llama fatua. Vas y vienes a tu antojo y miras con tal profundidad que desnudas el alma.

Sabes hacer maravillas frente el fuego, te pueden dar 3 huevos y un par de hierbas y haces milagros con tus porquerías que tienes en la cocina. Porque si, seamos claros, perfecta no eres, y en la cocina y a veces en tu cuarto, eres un puto desmadre. Pero me gustas.

Admiro la seguridad con la que afrontas las cosas cuando muchas veces tiemblas de miedo; admiro cómo puedes pasar de una "hippiosa" a una chica que quieres llevar a una fiesta de gala; admiro la habilidad que tienes para bailar aunque no sepas hacerlo; y la forma en cómo desnudas mi alma aunque yo no sepa de dónde viene la voz que llama.

Me gusta que sepas dónde comer, y dónde beber, ¡Carajo! me llevaste al patio de pulques, al tianguis de mota y al centro histórico a beber ilegalmente.

Eres una mujer, increíble, indecible, indescriptible.

Eres puta y decente; eres aventurera y casera; eres luz y oscuridad; eres la sabiduría y la duda en ti; eres la inseguridad y la audacia; eres la fortuna y el fracaso; eres la inconcebible visión de un espejo reflejado frente a otro. Y me gustas.

Creo que ya mencioné que tienes el andar, la mirada y el gesto de un gato, pero no está de más volver a decirlo, hueles a animal, y me gusta. 

Eres provocadora y al mismo tiempo reservada, graciosa, tienes una de las mejores sonrisas que he visto.

Creo que lo mejor de ti... es tu resiliencia. Nunca he visto a nadie renacer de lo más duro de la vida como tú. Eres un Fénix. Te vi en lo más hondo y renaces fuerte, sin dejar nada atrás. 

Esto no es una despedida, no es un homenaje, es una declaración escrita en una sola línea sin pensar.

Me gustas mucho, nunca pensé en estar mas allá de como fuimos, pero me gustas.

Creo que intento decir, que te quiero.


Para "A" mi inconcebible persona.

lunes, 17 de marzo de 2025

NO VOY A MORIR

 No voy a morir, y no se trata de un alegato simple

no voy a morir, porque amé, y escribí de amor.

No voy a morir porque mis letras están vivas, 

y mientras alguien me lea... viviré.

Vivirá mi amor por los que escribí

vivirá mi recuerdo y mi sentir.

Vivo estoy, mientras mis palabras resuenen en la mente de quien me lea...

sábado, 1 de marzo de 2025

LA OPORTUNIDAD PERDIDA POR MIEDOS

 Yo tenía, alrededor de 17 años cuando una maestra de la escuela nos encomendó visitar una agencia de publicidad y preguntar cómo era el organigrama, y el funcionamiento de una agencia de publicidad.

A esa edad, y con un internet apenas naciendo, me costó mucho trabajo encontrar una agencia. No recuerdo el nombre, pero estaba en la zona de Polanco. Debo mencionar que para mi edad, apenas había explorado alguna parte norte de la ciudad, donde vivo, una parte del Estado de México, una parte de Azcapotzalco, y una parte de GAM. Una vez que encontré la dirección, para mi fue una odisea real llegar al lugar; viajar en metros que nunca había usado, caminar calles que nunca había caminado y sin un googlemaps o un gps que me ayudara... fue terrible.

Cuando llegué, una mujer me recibió, no recuerdo su nombre ni su cargo, ni su rostro. Me dio de una forma muy amable un tour por la agencia de publicidad explicándome cómo funcionaba; yo quedé sumamente impresionado cuando llegamos al área creativa... algunos cubículos llenos de información, fotografías, figuritas, posters, papeles por todos lados... un aparente caos que me parecía muy familiar. Me encantó. Le dije a mi guía que mi escritorio en casa se veía muy similar, y ella me ofreció un trabajo como becario en la agencia... yo me aterroricé... fue un infierno legar hasta allá. y pensar pasar lo mismo después de clases y después pasar el mismo infierno para regresar a casa y hacer tareas, me agobió. 

Después de más de 20 años del suceso, y bajo mi experiencia personal, entiendo que quizá fue la mejor decisión, no encajo en ése mundo y tampoco quiero hacerlo, y después de trabajar en un par de agencias de publicidad, descubrí lo banal, estúpido y  sordo que es ese ambiente.

Aún así, algunos días, en algunos momentos me pregunto a mi mismo, qué hubiera sido de mí, si hubiera aceptado la generosa oferta que me dieron ése día. Quizá tendría mayor estabilidad financiera, y a mis 17 años era fácil ser moldeado y convertirme a mi mismo en uno de ésos "wanabe", "Godinez", que después odié; quizá no hubiera encajado "como normalmente pasa" y me hubieran dado las gracias pronto; quizá me hubiera dado cuenta de cómo se trabaja y hubiera decidido otra carrera... en fin. Lo hecho hecho está, y no puedo adivinar ni el pasado ni el futuro, sólo pasa que a veces... a veces, como seguro les pasa a muchos de ustedes me pregunto... ¿Qué hubiera pasado?... y me arrepiento de mi cobardía.

miércoles, 15 de enero de 2025

DE TRAICIONES Y OLVIDOS

 "O", andaba siempre por ahí, es mi primo. coincidíamos de pronto en alguna reunión familiar pero él siempre quedaba aislado. A veces, iban de visita a mi casa y  yo le mostraba las cosas que había descubierto en internet, series animadas, chistes en flash y cosillas banales, pero que, para chicos de nuestra edad, eran maravillosas.

Cuando murió mi padre, nos unimos, él fue mi soporte, me confesó que estudió gastronomía justo para seguir los pasos de mi papá, empezamos con los días, las semanas a compartir comida, catas de vino, experiencias.

Me invitó a participar en un blog gastronómico al cual me uní con gusto, después, me volví parte integral del programa, tuve mi propia sección y planeamos proyectos a futuro.

En el inter, él me pidió un préstamo grande, yo, con toda la confianza se lo otorgué, hubo un tiempo en que patrociné monetariamente el programa, dándole una paga con la esperanza de monetizar en algún momento.

En el inter, poco antes de pandemia, me ofreció trabajar un auto que le dieron sus padres como chofer de uber (yo ya era chofer de uber, pero me pedía una renta ligeramente menor a la de mi patrona en ése momento, así que acepté)

Llegó la pandemia y yo sólo me reportaba semanalmente con el para el ajuste de cuentas. El muchachito hizo la cuarentena completa mientras yo trabajaba para él. Durante la pandemia, comentó que no le alcanzaba el dinero que yo le daba y me subió la renta del auto, cuando a muchos choferes del ramo, de hecho, en una forma de apoyo, les bajaron la renta. En algún momento tras tener dificultades para pagar la renta, me dijo que tenía un mes para entregarle el auto. una semana después, me dijo que tenía 2 días para entregarle el auto. Me dejó prácticamente en la calle. Cuando platicamos, yo le dije que no podía seguir participando en el programa, pues estaba enojado, y necesitaba tener corazón y motivación para seguir inventando y participando en el podcast. Aún así, le dejé una computadora, la pantalla que me dejó mi padre un proyector y una cámara Sony reflex, por si quería seguir grabando el podcast.

Años después, le pedí la cámara pues tenía una proyecto de trabajo, después de meses de darme largas, me confesó que la empeñó y la perdió, le pedi la pantalla y el proyector y me volvió a dar largas a lo tonto. Le pregunté por mi dinero, y me dió las mismas largas. Me cansé de preguntar. Me cansé de él.

Me ha buscado en varias ocasiones con la intención de ir a jugar billar, supongo que hablar en el inter. Yo.... la verdad no quiero volver a verlo si no viene con un cheque o un sobre con mi dinero en la mano. mis cosas, o una cámara de vuelta.

Quizá pierdo más, quizá quería devolverme algo, quizá recuperar algo, pero si no me dice: wey, ya tengo parte de lo que te debo, ¿cuándo puedo verte? cualquier intento de reconciliación es completamente inútil para mi.

Prefiero no volverlo a ver que caer en sus trampas y raterías nuevamente.