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domingo, 10 de agosto de 2025

EL ADIOS

 Y  sin querer, un día dejamos de escribirnos, 

de llamarnos, 

de buscar pretextos para vernos.

de contarnos tonterías al final del día.

Sin querer, dejamos de abrazarnos,

de mirarnos con la misma ternura de antes.

Un día, sin hacer ruido, me dejaste de amar,

no hubo gritos, ni culpas ni una gran despedida,

sólo un silencio que se fue alargando poco a poco,

mentiría si dijera que no te extraño, mentiría si dijera que...

la presencia de tu familia me hace falta.

Extraño tu voz, tu manera torpe de demostrar cariño,

la forma en que llenabas de caos bonitos mis días.

Pero la verdad es que a quien extraño, ya no existe, 

ya no eres tú, y yo, tampoco soy el mismo.

El amor se nos fue de las manos.

Tal vez fue exceso de orgullo, falta de entendimiento

o falta de cuidado, no lo sé.

Hoy, sólo me quedan recuerdos borrosos, 

fotografías mentales, que a veces duelen, a veces sanan.

Y aunque duela aceptarlo, debo admitir que, a quien amé, ya murió.


Poema encontrado por ahí, reestructurado, y modificado para ti. Siento que haya terminado así.

martes, 20 de mayo de 2025

MI PRIMER BESO

 Creo que me estoy haciendo un poco viejo, y empezando a remembrar pequeños, momentos que de cierta forma son importantes.

Estaba en primer año de la secundaria e íbamos a una excursión a Temixco, (parque acuático), sino me falla la memoria, y venía sentada con "R", mi noviecita de primero platicando todo muy bien y normal, cuando ella se empezó a acercar a mi buscando mi rostro.

Hoy, me queda claro que ella ya había besado antes, con quien o cuándo nunca se lo pregunté y no me interesa, pero ése día, yo ya había dado piquitos, pero nunca había tenido una lengua dentro de mi boca... y me voló la cabeza. Fue un ejercicio de aprendizaje y disfrute, no voy a mentir, no toqué nada, no hubo faje, no me pintaré como el Gigoló de la vida, sólo fue una sesión de besos de como 3 horas.

Y cuando es lo único que conoces, y nadie te juzga, y estás aprendiendo, está de poca madre.

De hecho, recuerdo que la asesora del grupo nos vio y sólo lanzó una expresión desaprobatoria, pero tampoco hizo el mínimo intento por separarnos.

Ya en el balneario, verla en traje de baño, honestamente... Me parecía la chica más sexy del mundo. (Hablo de un traje completo y de una pequeña adolescente sin tantos atributos), No lo era, pero después de la sesión de besos, me parecía que lo era.

Pasamos el día prácticamente separados salvo algunos momentos, aún eran tiempos de niñas con niñas y niños con niños. De regreso, si, hubo otra sesión de tutorial, para cuando yo ya me sentía mucho más habilitado. No duró tanto porque después de la nadada todos estábamos medio cansados. Pero dormimos tomados de la mano, cosa bonita después de mi primer regalo en el ámbito de parejas.

Te recuerdo "R"


domingo, 18 de mayo de 2025

DE LAS COSAS NO DICHAS

 Me duele pensar en ti, en mi cama sin ti, en mi sala sin ti, en mi mesa sin ti, en mi sexo sin ti, en mi vida sin ti.

Y de pronto apareces en mi memoria sin permiso alguno, sin ninguna autorización de mi parte con un cuchillo en la indiferencia para herir mi culpa.

Y te sale bien. 

Resucito de la matanza, por algún milagro y sigo con mi vida, hasta que duele otra vez. 

Y el ritual de cargar el mundo o ser devorado por cuervos, o sólo... mantener tu recuerdo... se vuelve real de nuevo.

Tantas cosas sin decir y no dichas, tantos poemas sin escribir que te debí o nos debimos, y sin embargo... aquí estamos, tu allá, y yo acá, sin saber cómo pasar una maldita página que a nadie importa excepto a mi.

sábado, 11 de enero de 2025

LA GACELA

 Estábamos en pandemia, yo agarré un trabajo emergente como mesero, en un remolque que vendía tacos. La paga, $1000 a la semana y una comida al día. Nada espectacular pero lo suficiente para pagar las cuentas y salir adelante de acuerdo al momento.

Y llegó ella, salía con un triciclo vendiendo vasitos de fruta. A veces, la acompañaba su hija, una niña preciosa, de nombre Frida. Yo siempre volteaba a verla, no era nada espectacular, pero me gustaba, una chica guerrerense morena, muy morena, de labios obscuros, cuerpo delgado, pechos ligeros, nalgas acordes a su complexión, ojos negros y una rasta colgando de su cabello. Yo sólo le compraba fruta, y me gustaba verla, ella me gustaba, me agradaba todo de ella, su actitud, la forma en que educaba a su hija, su timidez.

Ella a veces nos compraba comida, pero nunca se quedaba a platicar.

El parrillero tuvo un accidente y salvé temporalmente el negocio pasando de mesero a parrillero, me sorprendió que ella comenzó a visitarnos con más frecuencia.

El local cambió de ubicación y me sorprendió que un día llegó con su hermana a cenar. Su hermana es muy diferente, pero también guapa y sexy, mucha pierna, mucha nalga, bonita cintura, digamos... más curvilínea, pues llegaron y me pasaron una servilleta ¿bailas conmigo? yo no sabía quién había preguntado, pero le pregunté al jefe si podía, no había gente así que me dijo que mientras no descuidara las mesas, no tenía problema.

Me acerqué a la mesa y pregunté, quien quería bailar, las dos se rieron viéndose mutuamente, yo no tenía idea de cual de las dos me estaba ligando, pero algo estaba pasando, la hermana levantó la mano. Una salsa bien bailada y la regresé a la mesa, mis pies se calientan rápido y la que me gustaba era la morena delgadita, y la saqué; aceptó, bailamos una pieza y terminando me robó un beso.

Me pasó su teléfono y se fueron. Sin mediar palabras, en persona la veía todos los días y nos mensajeábamos casi diario, comenzamos a conocer nuestras almas,  hasta que un día fue a mi casa y pasó lo inevitable... casi caigo enamorado de su sencillez y naturalidad, fue una sirena arrepentida, curiosa por la vida apresada por una idea. 

No era para mi. El negocio del remolque quebró y ella dejó de vender donde vendía. Lo último que supe de ella fue que un pescador atrapó a una sirena. Y no volví a saber de ella. Así son las cosas y las apuestas de la vida. Cada uno atrapa lo que puede. 

Y La Gacela, La Gacela, después de darme un suspiro de vida, escapó para siempre.

sábado, 14 de mayo de 2022

TRAS LA PANDEMIA, DELICIOSOS CONTAGIOS

 Hace apenas un mes, inicié mi trabajo en el WTC México como asistente personal de una doctora. Un trabajo que puede calificarse de estresante y desgastante, pero más divertido que el último que tenía. 

En fin. Como recepcionista de un consultorio, recibo a personas de todos los tipos. Hoy quiero escribir acerca de M y J. Una pareja de ancianos que sobrepasan los 80, pero inseparables.

M y J llegaron el día de ayer a consulta, y le ofrecí a J mover uno de los sillones de recepción para que pudiera estar al lado de su esposa, a lo que él me contestó. No deja... tan cerca no, me vaya a contagiar algo, con una risa pícara en el rostro.

M, sin aludirse, respondió: Ojalá pudiéramos contagiarnos de verdad, pero de las cosas bonitas que tenemos cada uno de nosotros.

Yo ya estaba emocionado con la respuesta, cuando "J" le dijo:

Para eso tenemos tiempo de sobra amor, toda una vida.

Yo casi lloro sentado detrás de mi computadora mientras ése par de amantes... se amaba.

lunes, 30 de marzo de 2020

DE LA POESÍA EN PROSA Y OTRAS COSAS

Pasó hace algunos meses. Fue algo extraño. Si me preguntaran cómo la conocí, podría decir que la vida me la lanzó a la cara, a la cama. Para convertirse en sueño y pesadilla, en respiro y ahogo, en pecado y penitencia...

Fue entretenimiento, cura, aprendizaje... todo de la forma más desconcertante. Tengo talento para encontrar a mujeres difíciles en mi vida.

Pues total, después de algún tiempo, quizá cumplido el propósito, la relación se convirtió en algún intento de amistad, y después en un silencio sepulcral.

En algún momento de todo eso, escribí algo para ella, que dejaré aquí para quien se quiera dar un par de líneas raras para echárselas al bolsillo.


POESÍA EN PROSA

Esto que escribo y espero que leas, es la única poesía en prosa que he escrito. Y es así porque no podía ser de otro modo; lo intenté en verso y cada rima se rebelaba porque, como tú, tu poema es revolucionario.

Traté de escribirlo con frases hechas, seguras; ideas construidas por maestros. Pero cada palabra saltaba y gritaba: “Yo no soy para ella, no puedes hacer lo mismo con alguien así”.

También me niego rotundamente a desviarme de la verdad, no quiero sembrar en ti el menor asomo de duda. Así que esta carta-poema será única, singular, y para los conservadores y puristas, escandaloso e insultante, como tú.

Como es el más raro de los poemas que he escrito, comenzaré diciendo que no me encantas; que me chocan algunas de tus formas y que con frecuencia me canso de otras.

Éste no es un poema de amor, no es un poema común. Traté de ejercer mi arte y tu imagen cambió mi rumbo cada ocasión. Es un poema sólo tuyo; de la única forma en que mis letras me permiten escribirlo:

Ella no tiene una voz melodiosa, pero cuando su corazón está en calma y dispuesto, su voz canta sabiduría y entona la voz del árbol, la montaña y el río. Y así como la naturaleza; se enciende, te sacude, te sorprende, te destroza; cuando llegan a su corazón el terremoto, el monzón, el incendio.

Ella no tiene una cara que verás en una revista, pero tiene una mirada que pregunta y responde a la vez; una sonrisa que inflama y sacude si no estás listo para ella, y una expresión que tiene la osadía de pasar de lo ridículo a lo sublime, de lo reflexivo, a lo sensual, de lo tonto, a lo triste, a lo salvaje y a lo divertido; con la misma facilidad con la que el señor pulpo cambia, se disfraza y se transforma.

Ella no tiene edad, no sabe quedarse en la ingenuidad de una niña, en la lujuria de una joven, en el juicio de un adulto ni en la sabiduría de una anciana. Su edad brilla, y desaparece y baila. Desconcertante, como el brillo de la luciérnaga en la noche.

****** no huele a jazmín. Huele a leche hervida, a masa cocida, a chocolate amargo. Ella no es flor, y si lo fuera, sería una flor de cempasúchil, saltando alegre entre ambos mundos, hablando con vivos y muertos.

Ella tiene piernas perfectas, fuertes, formadas, caminantes; piernas capaces de llevarla a donde ella decida con paso firme, veloz y vigoroso. Sus piernas saltan, brincan, corren, escalan, se cansan, se despiertan, trotan, se abalanzan… y se cierran y se abren, y se encojen y envuelven a su capricho.

Ella tiene unas nalgas mentirosas. Se esconden a la vista y florecen cuando se desnudan, como inversas mimosas. Redondas, firmes extensiones de sus piernas viajeras, dulce manjar del afortunado que ponga su mano, sus labios o algo más en ellas.

Ella tiene una vagina hecha del material del que están hechos los mejores sueños: húmedos, lúcidos, coherentes y sorprendentes; de ese tipo de sueños de los que no quieres despertar, pero que siempre duran demasiado poco.

Ella tiene un abdomen que respira, que devora como si fuera aire y exhala como si aire fuera; un apetito voraz, un gusto singular, un juicio único y una seguridad pétrea.

Ella tiene unos pechos desafiantes, que encaran la gravedad con descaro; se presentan al mundo con irreverencia, se venden con inocencia y se amoldan con aire de suficiencia.

Pero ella no es sólo magia blanca. Ella es versada en artes negras y artes aún no exploradas. Es perversa, impaciente, complaciente, y displicente. Se ríe cuando florece; llueve pasado el monzón, abre las alas cuando se siente amenazada y descubre nuevos mundos viajando mientras contiene la respiración. Lucha, pelea, se entrega, se olvida… Su magia tiene efectos variados, desde la locura, hasta el olvido, de ella o de él mismo.

Ella es tan desconcertante, única e insoportable como la realidad; a veces justa, a veces sana, a veces surrealista, a veces llana, a veces enferma, a veces mexicana, a veces hermosa, a veces extraña.

Es difícil ver todo esto en ella, como lo es tratar de escribirle un poema; es difícil tratar de complacerla, como es difícil callarme todo esto por miedo a ofenderla.

¡Qué mas da! Un poema único y sin par. Para hablar de una mujer que es similar. Rómpelo, ódiame, tíralo, quémalo, insúltame, recházame, pégame, desprecia a este escritor. Pero no olvides, lo que escribe este tonto soñador.

P.D
Mentiría si te dijera que no hay intenciones lujuriosas en este intento. Hay ganas, lujuria, deseo y malos pensamientos. Pero también hay admiración, respeto, cariño y agradecimiento.

domingo, 26 de enero de 2020

MIEDO DE MI

Yo tenía algunas semanas buscando un departamento cerca del centro de la ciudad. Ella, a pesar de que no lo estaba buscando, necesitaba salirse de su departamento, para cerrar un ciclo y empezar nuevos. Encontré una buena opción con dos habitaciones, necesitaba un roomie. Obvio fue mi primera opción y le sugerí mudarnos juntos.

-No lo sé.

-¿Que tienes que pensar? Te queda a 10 minutos a pie de tu nuevo trabajo y está justo en el centro.

-Tengo miedo

-¿Miedo de que?

-De mi. Si nos mudamos juntos, sé que una noche de éstas, me voy a colar a tu cuarto, y una noche se van a convertir en varias, y después no me vas a sacar de ahí.

Creo que hace más de diez años que ésta conversación tuvo efecto, y aún me arranca una sonrisa cada vez que la recuerdo. Nunca te quise sacar de ahí.

jueves, 3 de enero de 2019

AMIGOS CON DERECHOS

(El siguiente poema lo encontré en uno de mis grupos de Facebook favoritos, lo compartio "ESP". Aunque dudo que la autoría sea suya, el escrito me llegó al alma, me recordó muchas cosas y en particular a una persona, o a dos.)

Jamás me enamoraría de ti,
estarás muy buena,
serás a toda madre,
c o g e r á s  bien rico,
siempre me escuchas
y hasta me haces reír,
y es por eso que mejor te prefiero así,
tan posible como imposible,
tan a la mano como tan codiciada,
con celos sanos y divertidos,
risas furtivas y  s e x o  casual,
para usarnos y las ganas matar...
a lo mucho una  n a l g a d a  al terminar,
o decirte de broma al final
"¿cuánto me vas a cobrar?",
para que tu horrenda risa mate las secuelas
de cariño que en el aire queden esparcidas,
y no nos confundamos,
y no terminemos como esos
amantes enamorados,
dando todo el uno por el otro,
abrazados hasta muy noche,
contándose cosas que no deben,
secretos que no tiene que ser escuchados
por las orejas de un amigo con derecho;
si bien te conozco mucho,
sé todo sobre el  c a b r ó n  que te rompió
y al que tú rompiste;
sé los problemas de tus padres,
tus problemas económicos,
tu fascinación por la lectura,
por el color negro,
los tacones,
las películas con las que lloras
y hasta la fecha de tu periodo,
pero hasta ahí;

no quiero saber con quién hablas
cuando muy de noche sigues en línea,
ni si te acuestas con alguien más
o quedas de verte en el café,
o si sigues rogándole a aquel wey,
y si por algo ves que me estoy
metiendo mucho en estos rollos,
o me estoy encariñando demasiado,
sácame de golpe,
dame un sope,
y búrlate de mí con un comentario sarcástico que se incline por lo que estoy haciendo,
que yo también lo haré contigo,
porque tampoco soy una piedrita,
esto que tenemos es peligroso,
y puede que nos desviemos
sin querer queriendo,
y yo prefiero conocer más tus orificios
que tus sentimientos,
prefiero que seas mi paño de  s e m e n
más que de lágrimas.

Y es que muchos que pasan lo
que nosotros, se  a p e n d e j a n,
piensan que como tienen una
amistad  c h i n g o n a  también
tendrán un buen noviazgo;
o que si son los mejores amantes
podrán ser los mejores esposos;
o si son los mejores amigos con derecho
podrán ser la pareja perfecta,
no entienden que después de ser uno,
ya no se puede ser el otro,
todo se jode.

Por eso mejor...
quedémonos así,
ni muy muy ni tan tan;
no puedo llamarme tu sugar daddy
porque soy bien  p i n c h e  pobre
y me faltan años y experiencia para eso;
mejor seguiré siendo tu amigo sin derecho,
hasta donde dure,
quitándonos el mal sabor de amores,
con fluidos tibios,
eliminando el estrés
con buenas sesiones de  s e x o,
planeando ir al cine
y terminar  f o ll a n d o,
o ir al parque
y terminar con tus labios mayores
hasta mis nudillos;
o quedar para  c o g e r
y terminar llorando ebrios...
pero solo estando ebrios,
¿ok?

Te quiero menos de lo que piensas,
más de lo que imagino;
te quiero como para irnos un viernes,
pero regresar el domingo.
Te quiero para toda la vida,
te quiero mía pero...

sin que estés conmigo.

(Pensando en el)

viernes, 24 de noviembre de 2017

LA MAREA

De manera perfectamente natural, me parece, he tenido altibajos emocionales a través de todo mi proceso de duelo. Sin embargo, ésta última semana se ha vuelto cada vez más complicada.

Ya hace media vida que declaré una aversión especial a la navidad y sus villancicos ridículos y todo el ambiente falsamente "solidario y afectuoso" que surge en mi comunidad.

Sin embargo, éste año me topo con una variable que nunca había estado presente en la ecuación.

Mi anterior pareja, AMABA la navidad (así, en mayúsculas) le emocionaba decorar la casa, y poner el árbol y las cenas navideñas.

Me siento incómodo escribiendo... Es raro.

De alguna forma... logró que disfrutara parcialmente las fechas. Consiguió un árbol de navidad negro, y decoraciones en tonos morados, para hacer la navidad un poco más "jaluwinesca", y que me sintiera más cómodo al respecto. Organizaba cenas "prenavideñas" para poder festejar la navidad con nuestros amigos antes de la fecha en la que todos estamos con la familia. Incluso, hace casi un año, previendo que muy posiblemente sería nuestra última navidad y año nuevo juntos, me pidió que la pasáramos solos ella y yo.

Puedo decir que el árbol negro me gustaba, aunque no estoy dispuesto a ponerlo éste año.
Puedo decir que me gustaba decorar la casa con ella, aunque no estoy dispuesto a decorar éste año.
Puedo decir que a pesar de que compartir fechas similares con su familia, o la mía; quizá las que más añoraré serán las del año pasado, porque con problemas o no, estábamos juntos, efectivamente familia, (quizá disfuncional o no, pero familia).

Entre más frío hace, más me invade éste sentimiento de nostalgia que no me deja estar cómodo con la fecha, ni conmigo, ni con el clima, y menos aún con las pinches canciones ridículas.

Creo que de una forma u otra... ella logró catalizar mi percepción de la navidad y el año nuevo. No era la puta navidad y el "es otro día más" año nuevo. Era la navidad con ella, y el año nuevo con ella. Quizá no supiéramos dónde la pasaríamos, pero sabíamos que estaríamos juntos.

(se me hace un nudo en la garganta mientras escribo ésto)

Ver la forma en que ella disfrutaba el evento, y su esfuerzo porque yo no me la pasara tan mal, realmente ejercía un efecto en mi. Y la navidad y año nuevo no eran tan malos tan sólo porque ella estaba ahí.

Me pongo a pensar seriamente si a partir de este año, odiaré aún más estas fechas o si me inundará un sentimiento de nostalgia como el que me invade hoy.. o de qué forma va a funcionar todo esto.

Tengo días buenos y malos, como un oleaje, como el mar. Pero hablando de oleajes...

Creo que ésta semana y las que vienen... habrá marea baja.

sábado, 7 de octubre de 2017

INCÓMODO

Ese extraño momento en el que entiendo porqué me desvelo tanto, y porqué evito tanto dormir en mi cama. Prefiriendo dormir en el suelo de la sala o en la cama de masajes.

No me gusta dormir en mi cama, porque faltas tú.

miércoles, 4 de octubre de 2017

LA CARTA APLAZADA

No sé si para bien o para mal, reviso de cuando en cuando tu facebook, que no tocas desde antes de que nos separáramos. Quizá tu eres más decidida o más sana que yo.

Yo no resisto la tentación de dar vistazos a ver si tengo alguna noticia tuya, pues me avergüenza preguntarle a nuestros amigos en común.

Las últimas semanas he estado en una crisis bastante fuerte. Me quedé sin trabajo, y le estoy tratando de apostar todo a la clínica de la que quizá te conté.

Me has dolido de una forma profunda y que me rompe por dentro. y no sólo me duele tu ausencia, o la falta de ti, me duelen nuestros errores, los míos y los tuyos. Hace rato estuve revisando las viejas publicaciones donde aparecemos, fotos y publicaciones de fb que hoy me parece un libro de recortes más que nunca.

Hay testimonio del amor que nos profesamos, aunque también hay un claro testimonio de que cada vez lo hicimos con menos entusiasmo y frecuencia. Nos concentramos en nuestras fallas y nuestros reclamos, y olvidamos lo que era verdaderamente importante. La razón por la que comenzamos a estar juntos. Nos queríamos, nos gustábamos, nos amamos.

No pretendo exhibir ni ventanear que hice o qué hiciste, éso lo sabemos muy bien tu y yo. Lo que quiero dejar patente, y que lo sepas, por si algún día vuelves a leer mis letras. Es que me duele mucho que nuestro intento no haya sido fortuito, que nuestros esfuerzos por mantenernos vivos hayan sido un fracaso y que tantos años de cosas bonitas se queden ahora como recuerdos.

Pero quiero honrar lo que nos queda.

Recuerdo las flores que te dí, el arbolito negro que compraste para mi, cada una de nuestras ofrendas de muertos, nuestras salidas al antro, nuestras cenas navideñas. Los maratones de series arropados en la cama, y el magnífico sexo. Recuerdo las fiestas en casa, y los pocos viajes que hicimos, nuestra primera salida en la moto y nuestras aventuras en el auto. Recuerdo el tacto de tus manos y el aroma de tu cuello, la suavidad de tu piel y lo dulce de tus besos. Recuerdo adoptar a un gato, rescatar a una gata y el eterno pelo en toda la casa. Recuerdo nuestras idas a museos, los libros compartidos y las comidas en casa. Recuerdo tus perfumes, tus vestidos y tus chalinas. Recuerdo nuestro cojín, las salidas con los amigos y las largas horas cocinando. Recuerdo las limpiezas profundas de la casa, la pintada de los muros, la gatera del niño y su catillo. Recuerdo cómo me mirabas y cómo te miraba antes de que las cosas se comenzaran a joder. Recuerdo las noches de insomnio, los dulces compartidos y las veces que me sostuviste en tus brazos cuando estaba destrozado. Recuerdo el sonido de tu risa y la forma en que se iluminaba tu cara cuando aún sabía cómo hacerte sonreír. Recuerdo hasta el sonido de tus pasos, descalza o en tacones, tus pleitos con tu cabello y tu insistencia por ir al mar. Recuerdo limpiar tus heridas, y tu mis lágrimas cuando hizo falta. Recuerdo la cama compartida durante años, la casa llena de ti en cada rincón, una semillita de melón y un café amargo.

Escribo esto más que agradecido por todo lo que me dejaste. Y honestamente espero haberte dejado la mitad de cosas buenas que tú me brindaste. Me cuesta contener las lágrimas al escribir ésto, y me disculpo por todo lo que no fui capaz de hacer, y todo lo que no fui capaz de dejar de hacer.

Te recuerdo y me dueles tanto, que por momentos es difícil respirar. Quiero que lo sepas, que tu presencia en mi vida no pasó desapercibida y jamás será olvidada. Que extraño cada cosa que recuerdo y que me cuesta aceptar que se terminó.

Te deseo, hoy y siempre; más felicidad de la que jamás pude darte, una vida plena y completa como te la mereces. Que halles en tu camino éxito, felicidad, amor y todo lo que una gran mujer como tú se merece.

Gracias infinitas por llenar mi vida de tantas cosas buenas y dejarme recuerdos indelebles, por convertirme en una mejor persona de la que era cuando te conocí. Por las lecciones, por cada muestra de amor y por toda la dulzura de la que fuiste capaz de demostrar.

No me quiero despedir, jamás quise, no sé si sea lo mejor o lo peor, pero aún temo verte. Quedarme de hielo y no saber qué demonios hacer contigo frente a mi. Que el destino dicte el camino, que he de recordarte siempre como alguien que supo cambiar mi vida para siempre.

sábado, 8 de julio de 2017

NO SÉ QUÉ ES PEOR

No sé qué es peor; ser despojado de un hogar e iniciar uno nuevo, o quedarte a escuchar los ecos de la ausencia, los errores y los arrepentimientos.

No sé qué es peor; que no tengas nada mío, u observar casi casualmente la chalina que dejaste, las vendas restantes de tus curaciones, los colorantes de ropa que nunca usaste, la campana de viento que trajiste de tu casa y olvidaste, y el cepillo de dientes que dejaste en nuestro estuche de viaje.

No sé qué es peor; llegar a un lugar vacío y llenarlo de las cosas que atreviste a llevarte, o regresar a casa y encontrar todos los huecos, los vacíos que dejaste.

No sé qué es peor; abandonar una casa y llevarte a la mitad de tu familia, o verte obligado a despedirte para siempre de la mitad de tu familia, porque no es tuya.

No sé qué es peor; dibujar tu contorno con mi memoria o tratar de dejarte atrás.

viernes, 30 de junio de 2017

LA CARTA

Viernes 30 de junio de 2017

A: Semillita de melón.


Me había resistido mucho a escribir esta carta por el dolor que me produce.

Pero no hay plazo que no se cumpla, y aquí estoy, en la soledad de la sala, extrañándote y supuse que era el momento adecuado.

He descubierto muchas cosas en estas semanas que hemos estado separados.

Descubrí que hay muchos amigos a mi alrededor que se alejaron porque entre mis acciones y las tuyas, se sentían incómodos o intimidados de compartir nuestro espacio.

Descubrí que hacías más para mi y para lo que fue nuestro hogar de lo que nunca me di cuenta.

Descubrí que me gusta el silencio en las mañanas, y que la tele me aburre.

Descubrí que a pesar de que estuviéramos enojados, o tristes, me hace muchísima falta tomar tu mano por las noches y olerte en las mañana, en las tardes, y por la noche.

Descubrí que hay un mundo entero allá afuera que estaba esperándome y que temía recorrerlo porque no quería provocar tu enojo o tu celo.

Descubrí que hay pocos lugares en los que me sienta más cómodo que acurrucado en tu seno.

Descubrí que necesito el aire y la libertad de la que me sentía privado, para extender las alas de las que siempre me hablaste, y volar como siempre quise.

Descubrí que perdí más que una compañera, perdí a una familia entera, empezando por ti y el gato, y terminando con tu madre, su pareja y tus hermanos y sobrinos; que se volvieron míos y a quienes también extraño sobremanera.

Descubrí que parte de mi condición de bebedor, era causado por una búsqueda de evasión, por no querer ver dónde estaba, por embrutecer mis sentidos y ahogar mi tristeza en un vaso sin fin.

Descubrí que disfruto de mi soledad, que por momentos me abruma, pero que me permite pensar, y respirar, y meditar.

Descubrí que te extraño mucho más de lo que pensé extrañarte jamás, que me duele tu ausencia, que me parte el corazón no saber si estás bien o mal, que puedo llorar por fin, a solas, pensando en ti.

Descubrí que había dejado de ser yo, en muchos aspectos de mi vida, dejado viejos (y buenos) hábitos, para adecuarme a lo que eras, a tu blanco o negro, a tu bueno o malo.

Descubrí los celos que siempre quisiste hacerme sentir, al pensar o imaginar que estés con alguien más. Que le entregues tu cuerpo que fue mi templo y perdición a alguien más, que no sea yo.

Descubrí que los pelos del gato, estaban afectando mis vías respiratorias.

Descubrí que a pesar de vivir lleno de pelos, extraño mucho al gato, y me preocupa saber si está bien, pues antes de que te lo llevaras, lo noté ansioso, triste, nervioso, buscándote, y me pregunto si estará contigo o con alguien más. Y si es con alguien más, me preocupa que esté bien sin ti y sin mi. (Me da miedo tener la certeza que el viejito se nos ponga mal)

Descubrí que la vida es cambio y movimiento, y que nos habíamos estancado en un pantano de costumbres.

Descubrí que fuiste, y aún eres, la relación más significativa de mi vida, que no podría negarte ni olvidarte jamás y que me hubiera encantado que lográramos hacer las cosas de forma diferente.

Descubrí que me duele tanto escribir esta carta, tan ambivalente, tan confusa, tan llena de reproches y añoranzas, que la tuve que hacer en pequeñas secciones, porque la prosa, en su flujo constante, no me hubiera permitido terminarla.

No sé qué nos depara el futuro, de todo corazón te puedo decir que te amo, y que sólo deseo lo mejor para ambos. Sé que la separación fue la mejor decisión, en éste momento de la vida. Pensar en una segunda parte para nosotros es demasiado prematuro, creo que todo lo que nos hicimos tomará bastante tiempo en sanar, y antes de eso, pensar en siquiera vernos me parece algo bastante estúpido.

Sé que eres una mujer grandiosa, y que no te faltarán los apoyos, los amigos y quizá los amantes o el hombre que te ayude a superar todo esto y devuelva la felicidad a tu cara.

Te agradezco absolutamente todo, los viajes, los libros, las enseñanzas, las lecciones, la tolerancia, todo tu amor, tu fe, tu apoyo, tus sonrisas y tu entrega. Todo. Me quedo con eso. Espero tener la suficiente sabiduría para aprovechar al máximo las lecciones, aprender de nuestros errores y convertirme en una mejor persona.

Pues nada, ¿qué mas?. Te extraño, te celo, te añoro, pero la vida me convence de que hoy, al menos hoy, estamos donde debemos estar, lejos el uno del otro. Porque no quería resignarme contigo, no quería decir (pues ya qué) o peor aún; llegar a un punto de hartazgo para ambos, que el veneno matara todo lo bueno que fuimos.

Jamás voy a olvidar tu rostro cuando volteé a verte la última vez antes de cerrar la puerta tras de mi, pero ya no aguantaba más, no podía postergarlo más. Era demasiado dolor, demasiada pena para seguir ahí, sabiendo que postergábamos lo inevitable.

Hay tantas cosas que quiero decir, y a la vez, siento que ya lo dije todo.

Que la vida sea buena contigo, flaca. Y si nos volvemos a encontrar, que sea con amor, cariño, respeto y admiración.


ATTE
Tu cafecito express

miércoles, 31 de mayo de 2017

EL ROMPIMIENTO

No me queda muy claro aún cómo quiero comenzar esto, pero de alguna forma tengo que comenzar.

Pues nada, resulta que después de casi ocho años de relación de pareja, una historia que tuvo altas y bajas se dio por finalizada.

Algunos preguntan si fue decisión de ambos, otros preguntan por los motivos, otros más por mi estado; aunque la mayoría se dan cuenta de que estoy en un estado extraño, como en una onda taciturna. Me suele pasar.

Mi respuesta siempre es la misma: Fuimos unos pendejos, arrastramos demasiadas cosas, demasiado tiempo, no supimos solucionar.

Duele, pero cada vez estoy más convencido de que sucedió lo que tenía que suceder. Todo al tiempo correcto, y de la forma adecuada.

Atravesé una semana de miedo, en la que no entendía quien era, y los espacios vacíos que ella llenaba se hacían más presentes por la ausencia de ropa, muebles y objetos personales que ya tampoco están.

Siempre he sido un tipo que se muestra duro con las pérdidas, aunque la experiencia me ha demostrado que después de un tiempo, el dolor que logro tragarme merma mi físico, mi concentración y hasta mi salud. Por eso hago esto. Porque pretendo ir digiriendo lo que siento y pienso para que la transición sea más sencilla.

La separación fue sumamente dolorosa, pero conmovedora. Dos personas que se quieren y se desean todo lo mejor del mundo. Bailamos, reímos, bebimos, jugamos, vimos películas, series, nos bañamos juntos, viajamos... en dos semanas hicimos más de lo que hicimos en varios meses. Con más calidad y entrega, al menos.

Hay algo que quizá nunca pueda olvidar. Su rostro cuando ya no pude soportar más la tensión del día de despedida y huí de casa para dejar todo atrás. Soy un tipo de sablazos, y la despedida se estaba alargando demasiado.

Ni qué más decir. Aquí estamos, aún vivos, y dispuestos a seguir caminando.


lunes, 28 de mayo de 2012

PROPUESTA MATRIMONIAL EN VIVO

En otra ocasión, dentro de las etiquetas VIVE, ya había posteado una propuesta matrimonial con la misma canción. Creí que sería complicado ver ésa propuesta superada, pero alguien lo logró.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA DECISIÓN

Hace alrededor de un mes que tomé una de las decisiones más duras a las que me he enfrentado. Fue rápida, sorpresiva y en opinión de muchos, equivocada.

El efecto fue definitivamente desagradable y devastador en muchos sentidos. Uno nunca sabe qué sucederá con dos vidas que tomarán cursos diferentes.

Si las consecuencias visibles son tan negativas, ¿porqué lo haces? ¿porqué no regresas? ¿no piensas que pudiste haber tomado una decisión errónea? me han preguntado muchas veces. ¿Porqué no luchas? ¿Tienes miedo? ¿eres un idiota? Me han inquirido otros.

Llevo semanas tratando de escribir al respecto, y no puedo. La ambivalencia de emociones afecta mi razonamiento, y me provoca dudas e incertidumbre. Preguntarme a mi mismo lo que tantos me preguntan. La respuesta, a la vez ambigua y dubitativa, resulta más reveladora que una respuesta directa.

No lo sé.

Me parece que ninguno de nosotros sabe siempre cuál es la mejor decisión, qué camino nos llevará a los mejores resultados. CUANDO EXISTEN DUDAS, NO HAY CERTEZA, y hay unos caminos que exigen una cuota de éste componente. Cuando surgen éste tipo de dudas, creo que lo mejor es recurrir al corazón, a la conciencia interna y tratar de "hacer lo adecuado", tratar de sobrellevar las consecuencias de ése camino.

Es curioso cuando la duda revela tantas realidades.

domingo, 24 de abril de 2011

LAS MÁSCARAS QUE TODOS USAMOS

Es curioso cómo funciona nuestro cerebro y cómo desarrolla conductas de adaptación que nos permiten sobrevivir a nuestro entorno. En ocasiones, los mecanismos que desarrollan éstas conductas son aún un poco rústicos y pueden desenvolver situaciones que no necesariamente nos benefician.

Aquí un ejemplo.

Cuando tenía 11 años, reflexioné sobre algo que marcaría mi vida durante un largo periodo: "Mi personalidad aún está en etapa de conformación, por tanto, puedo decidir qué tipo de persona quiero ser, y si me convierto en el tipo ideal que las chicas prefieren, seguro tendré mucho mayores posibilidades de éxito"

En ése momento sonaba como toda una revelación y tenía todo para llevar a cabo mi plan. Siempre fui mucho más allegado a las chicas que a los chicos, por lo que realizar una encuesta sería sumamente simple.

Tras realizar varias entrevistas y sondeos de opinión, descubrí que había tres características constantes que las mujeres aprecian en los varones. (al menos las de mi generación)

CABALLEROSIDAD
ATENCIÓN A LOS DETALLES
ROMANCE

Desde mi perspectiva, lo único que tenía que hacer era "inclinar" mi comportamiento en plena formación hacia ésos tres puntos y convertirme en el estándar de hombre ideal para cualquier chica.

Al pasar los años, aprendí que la cualidad "Sentido del humor" era el cuarto factor común y lo incluí a mi repertorio de virtudes, aún mas, desarrollé una forma muy discreta de descubrir, a través de la plática lo que una mujer esperaba particularmente de su pareja. Y yo, cual plastilina, modificaba o transformaba mis actitudes para convertirme justo en lo que cada una esperaba.

La verdad es que funcionó. Si bien no me puedo declarar un conquistador empedernido, puedo decir que tuve éxito en la mayoría de mis empresas, una vez que alguna chica me llamaba la atención sólo era cuestión de descubrir lo que quería y realizar los ajustes necesarios, como un camaleón.

Un día, sin embargo, apareció mi Némesis, hice todo como debía, después de años de hacer lo mismo, tenía el ejercicio bien aprendido, salimos durante algunas semanas, durante algunos meses, de hecho durante poco más de dos años, pero no cedía.

En algunas ocasiones me dijo "Es que eres todo lo que siempre he buscando en un hombre, lo juro, pero no sé... hay algo que no pasa".

Yo entendía que estaba en el camino correcto, y que sólo tenía que esforzarme un poco más, "ya pronto caerá" me repetía constantemente. Por supuesto que yo estaba estúpidamente enamorado y cuando por fin, cuando después de 2 años y medio me dio el esperado "Sí", no me di cuenta de que ella lo hizo sólo porque era justo, sólo porque "me lo había ganado". Me tomó una semana darme cuenta de éso. Ella no me amaba, mi sistema había fallado y era peor andar con alguien que no me amaba que recuperar a la amiga con quien salía, y terminamos.

Años después, descubrí que la "mecánica" a través de la cual me relacionaba tenía origen en mi niñez. Yo creía que debía merecerme el amor de los demás. Que no era merecedor de que me amaran sólo por ser quien era, por lo tanto, debía hacer cierto tipo de "méritos" que me hicieran merecedor de dicho cariño.

A pesar de que mi método funcionaba muchas veces, tiene dos grandes fallas:

1.- La persona a quien engañaba (porque en realidad era un engaño, no me permito usar eufemismos para ésto) perciben, muy en el fondo que algo no está del todo bien, que hay algo no completamente real o auténtico en quien tienen enfrente.

2.- Yo me cansaba de fingir, de pretender ser quien no era para complacer; así que, o tenía una doble vida, una frente a ella, su familia y amigos comunes, y otra muy distinta en la que yo era quien era y donde hacía todo lo que no me permitía mi otra "faceta".

El sistema, que a corto plazo permite una taza de éxito grande, a largo plazo se quiebra y se desmorona porque sus bases no son sólidas, porque carecen de honestidad, ya no digamos con las otras personas, sino con uno mismo.

Creo que muchos somos víctimas de mecanismos similares, en mayor o menor grado. Durante los noviazgos demostramos sólo lo mejor de nosotros mismos y al llegar al matrimonio, la persona que de verdad somos puede reventar la ilusión que creamos. A veces hacemos ésto o aquello por un cierto sentimiento de "deber" de "obligación", hacemos ésto o éso por no decepcionar a tal o cual.

Claro, que vivimos en una sociedad y no podemos eructar a todo volumen en una cita sólo porque nos place. Es verdad que existen ciertas normas de comportamiento, etiqueta y convivencia a las cuales nos debemos atener. Pero también es cierto que tenemos la libertad de ser quienes somos y de hacer lo que queramos (con la consabida condición de no afectar a terceros) y al mismo tiempo ser amados y apreciados.

Claro que ser "auténtico" tiene los efectos secundarios de ser criticados y rechazados por algunos, pero el complacer a todos tiene el precio de no estar a gusto con uno mismo. Quizá el aprender a aceptar y querer lo que eres, no les guste a todos, y no seas capaz de conquistar a quien sea, pero podrás estar seguro también, de que la persona que te acepte así, y te ame así, ama lo que eres, sin apariencias, sin tapujos y sin reservas.

miércoles, 6 de abril de 2011

LA LISTA

Venus me sorprendió de nuevo haciendo eco a mis palabras.

Hace apenas un par de meses que yo le hacía la misma recomendación a la desaparecida Ballerina y otra vez demostré mi discapacidad para escuchar los consejos que doy. En las series de "Infidelidad" y "Estás listo para saber la verdad" he insistido mucho acerca de tener una comunicación clara con nuestras parejas en asuntos considerados tabú o tan delicados que muchas veces preferimos omitir.

En realidad hablar con claridad es fundamental en la pareja, pero no sólo con los temas delicados, sino hasta con los temas triviales. Todos esperamos algo de nuestras parejas y si bien nadie a nacido para cumplir nuestras expectativas, también es cierto que hay ciertas cosas que cada quien considera inaceptables.

Lo que propongo entonces es hacer una lista con tres tipos de variables.

LO QUE NO ESTOY DISPUESTO/A A ACEPTAR.
LO QUE NO ME AGRADA, PERO PUEDO TOLERAR/NEGOCIAR.
LO QUE PUEDO PASAR POR ALTO.

En ésta lista pueden caber desde cosas tan serias como la infidelidad, el alcoholismo, las adicciones, o la decisión de tener descendencia o no, hasta otras que parecen tan triviales como en dónde apretar la pasta del baño, cómo poner el papel higiénico, y los sitios adecuados para liberar flatulencias.

Una persona me preguntaba ayer si yo creo que existe la pareja perfecta. Ésa que te llena física y emocionalmente, que se ajusta perfecto a ti. Yo creo que no. La eterna búsqueda de un príncipe azul o de una princesa encantada son vanas. Quizá, en algún punto del mundo entre miles de billones de personas pueda existir un "alguien" ideal para ti, pero lo más probable es que jamás sepas de su existencia. Bajo la premisa entonces de que no sepas que existe, entonces para ti no existirá jamás.

Lo que sí puede existir son RELACIONES PERFECTAS, la forma en cómo nos ajustamos, negociamos cedemos y ganamos en cada uno de los elementos de la relación. No quiere decir que te complacerá en todo ni tu a él/ella, sino que es posible alcanzar un equilibrio o por lo menos un balance oscilatorio entre ambos, en el que ambos ganen siempre, o ganen turnadamente, hasta alcanzar un punto de satisfacción mutua.

Para lograr éso claro que es necesario cierto grado de compatibilidad, pero detrás de ése gran truco evolutivo se encuentra el trabajo y esfuerzo constante en reconocer nuestros límites y los del otro, respetar espacios, y colaborar al desarrollo de la pareja como organización, sin descuidar a cada uno como indiviuo. Suena muy complejo, pero poco a poco, siempre hablando de forma madura y buscando un beneficio mutuo, estoy convencido de que ésto es posible.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Young Folks

Llámenme como quieran, pero es la primera vez que escucho ésta rola y me encantó. Creo que muchos desearíamos decir todo lo que somos, todo lo que fuimos, y saber que a quien tenemos enfrente no le importa.