martes, 1 de febrero de 2022

DESCUBRIMIENTOS Y TRANSFORMACIONES

 Mis procesos son sumamente largos... y creo haber descubierto el porqué. Porque cada proceso implica transformaciones profundas que no siempre comprendo. Aquí va un pequeño resumen de un reciente descubrimiento.

En mi juventud temprana, como es casi natural en todo joven, estaba lleno de arrogancia y seguridad, que se vieron alimentados por mi independencia económica (fácil de conseguir pues aún vivía con mis padres). Y mi nada despreciable éxito con las mujeres. Cambiaba de trabajos con bastante fluidez, siempre por mejores oportunidades, hasta llegar a trabajar en alguna empresa de talla internacional, colocada en un lugar insignia en bosques de la lomas, accediendo a círculos sociales privilegiados, con una doctora como novia y un futuro que se avistaba... brillante, en aspectos económicos y sociales.

Poco antes de la muerte de mi padre, habíame cansado de la banalidad de dichos círculos, y de la falta de integridad con la que muchas empresas, (o la gente que las dirige) usa los recursos económicos abusando siempre de los empleados de bajo rango. 

Y me transformé. 

Después de una grave depresión por varios eventos desafortunados... decidí dejar atrás la ropa de vestir, los lujos, las salidas mamonas, para buscar construirme en un ambiente menos viciado, más justo, y más lleno de significado. Sin embargo, al llevarlo a cabo de forma tan impulsiva y tras una depresión de la que aún no salía por completo, me llevó a un extremo completamente inesperado.

Dejé de cuidar aspectos estéticos que antes me obsesionaban, dejé de darle importancia a la sustentabilidad económica para vivir como un monje epicuriano.  (Cuando lo pensé, no dejé de sonreír al pensar en el monje borracho de Robin Hood. Alejado de las tentaciones banales y económicas, pero entregado por completo al goce y al disfrute de lo que la vida y la naturaleza proporcionan para ser feliz. Al estilo Hakuna Matata, o como Baloo de el libro de la selva).

Sin embargo... algo nunca me terminó de cuadrar en ése cambio. Y sin saberlo, entré wn un conflicto que apenas hoy comienzo a dilucidar. El descuido y el desdén que demostraba, si; eran parte de una búsqueda de un sentido distinto de la vida, sin embargo, en ése proceso también abandoné mucho de lo que en el fondo sí era, pero de alguna forma radical, despreciaba.

Éste conflicto se convirtió en una pelea interna que no me permitía ser feliz como era (aún encontrando varios significados importantes, pues negaba parte de quien sí soy, en un intento exagerado por darle un sentido diferente a mi vida. Y si, una parte en el fondo quería recuperar a ese viejo yo, y otro se negaba rotundamente a regresar a la mamonería superficial que tanto desprecié. 

Es curioso pensar, que en éste proceso, también llegaron mujeres a mi vida, mujeres que yo no buscaba, pero que de cierta forma atraía. Completamente distintas a las que me encontraba antes, menos interesadas, muy generosas, pero destrozadas internamente.

En las últimas semanas, he recibido pequeños grandes comentarios a mi alrededor... que me han ayudado a comprender algo de suma importancia: "No tengo porqué regresar a ser el mismo mamon arrogante que era, ni seguir siendo el monje epicuriano, alejado de todos los placeres que impliquen algo de vanidad, o avaricia. Puedo permitirme encontrar un punto intermedio, en el que mi vanidad y mi gusto por una vida cómoda, puedan coexistir con la búsqueda de los significados espirituales, de la modestia y  la justicia".

Y siento que en éste nuevo entendimiento de mi status quo. Podré sentirme más libre, inspirado y motivado a reconfigurarme de tal forma que pueda ser, sin negarme de ninguna forma. Incorporando lo que sí soy, en ambos aspectos de mi vida. 

Me siento esperanzado, aunque también nervioso y lleno de ansiedad, pues me parece que ésta podría ser la transformación definitiva.

Curioso pensar, que hace año, un par de Gurus, a los que quise mucho, me llamaban Pupa. Creo que eran mucho más sabios de lo que pude ver en ése entonces.


domingo, 16 de enero de 2022

PERDIDAS Y GANANCIAS

 Hace tiempo que estoy metido en una especie de capullo, lamentando mis errores, lamentando mis desgracias, lamiendo mis heridas... me perdí a mi mismo... me desconocí, y me abrigue en una puerta falsa de vicios y enajenación.... dejé demasiadas cosas... quemé todos los barcos, y éso... implicó más de lo que imaginaba. Llegó la pandemia y descubrí el fracaso, la miseria y el hambre...

Hoy... por primera vez en años... empiezo a sentirme... distinto... aún endeudado, y aún con muy pocos recursos... sin embargo... algo se siente distinto.

Tengo miedo... en el proceso, perdí mi ira. Que era mi mayor sostén.

"A" hace un par de años me dijo... "me siento fatal, siento presión todo el tiempo, me siento con la espalda tensa, estoy dispuesta a agreder a cualquiera que se me ponga enfrente,  y reacciono a cualquier provocación, no puedo más con ésto"

Yo respondí... " Que extraño... yo me siento así todo el tiempo". 

Ella, a pesar de ser sumamente perspicaz, y conocerme a fondo... pareció sorprendida del hecho. Como siempre, me dijo lo que necesitaba escuchar. 

Me llevó meses... pero dejé de estar enojado todo el tiempo, aún soy reactivo, es difícil dejar los viejos hábitos... pero la ira que sentía... ya no la siento... mis reacciones son sólo viejos hábitos.

Hasta aquí,  suena... bien. La cuestión es que yo sobreviví mucho tiempo aferrado a mi ira y hoy... debo aprender nuevas formas de... defenderme, de vivir,  de comunicarme... porque lo que me definía... aunque pocos lo vieran... se fue.

Quizá de ahí venga ésta nueva sensación, aún no sé a dónde voy... pero por más difícil que sea la situación a la que me enfrente... hago más por buscar opciones y alternativas que por ponerme agresivo y  volverme el hdp que sé que puedo ser. Pero lo perdí. No niego que soy capaz de enfadarme, y puedo hacerlo de forma muy visceral, pero... ya no lo siento todo el tiempo a flor de piel. Y eso me deja sin armas.

Tengo miedo, pero a la vez... tengo esperanza, de que por fin la pupa... pueda comenzar a salir de su capilla. 

Aún no sé de qué me sostengo, qué me mantiene, si la ira ya no es mi eterna compañera. No sé cómo se llama lo que siento... y no sé cuánto dure... o qué me cueste... pero... sépanlo.  Estoy disfrutando el viaje.


Gracias enormes a Kakuesha. Mi hija de puta favorita. 

sábado, 15 de enero de 2022

¿Renacimiento?

 Siento que algo está cambiando en mi... muy adentro, muy profundamente. No tengo claro qué es, pero se siente... poderoso, y distinto... muy adentro.


¿Será acaso el momento de renacer?

sábado, 13 de noviembre de 2021

DE LOS CAMINOS ANDADOS

 

Como una forma complementaria de obtener ingresos, ocasionalmente doy clases de manejo de motocicleta, cuando surge algún cliente; hace poco, estaba dando la última clase a uno de mis alumnos cuando sucedió algo especial:

Me solicitó que lo acompañara a hacer una ruta hasta su trabajo y de regreso a su casa, para reconocer la ruta. Casualmente, la ruta que tomamos, me llevó a un recorrido lleno de recuerdos y nostalgias.

Pasamos frente al Hotel Vigo, que fue testigo de mis visitas con “I” durante un año, religiosamente cada fin de semana. A dos cuadras, los tacos de los Tavares, que visité con “I” y con “B”, luego frente a los pulques a los que me llevó “A”, luego la zona de trabajo que recorrí durante casi un año, de regreso, frente a la casa donde vivìa “B” hace 23 años, cuando fuimos novios; el restaurante donde me invitó a comer mi tía “A”; después a la glorieta de la Nueva Santa María, frente al Kabuki donde solía comer con “I”, la paletería de barrio, llena de años de recuerdos que vende unas paletas deliciosas, frente al estilista que me atendió durante años, a pesar de que yo vivía a casi una hora de distancia, frente a la casa de Mami Yankee, mi queridísima segunda madre, a quien le guardo todo mi amor y añoranza.

Un camino lleno de nostalgias, que, lejos de causarme pesar o un sentimiento de tristeza, me llenó de un sentimiento de gratitud y satisfacción que creo que sólo se consigue cuando haces las cosas “bien”.

Sin ningún rastro de arrepentimiento o culpa, todos los recuerdos me llenaron de buenas memorias y un calorcito bonito dentro del pecho.

Los caminos andados, si los andas bien, no pueden dejar otra cosa que buenas sensaciones para el corazón.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Casual

 Hoy fui a cenar, tres tacos al pastor, no tenía mucha hambre. El taquero me regaló uno de suadero.

Agradecer las pequeñas cosas de la vida... todos los días... 

miércoles, 28 de octubre de 2020

El estado de las cosas

Mis planes de hacer un "empresa propia" no han salido como quisiera, ya pasé por varias cosas, informo; puse extensiones de pestañas, fui profesor, fui CAE, fui/soy masajista, participo en Miscelánea Gastronómica desde hace años, proyecto que está pausado, uber por casi 3 años, y llegó la pandemia.

No tengo la peor posición, seguro. Ferieros, restaurantes, taxistas, cines, han sufrido quiebras totales, pero no puedo decir que ha sido fácil para mi tampoco. Vivo temporalmente de préstamos familiares, mientras busco un ingreso fijo...

He aprendido a valorar las pequeñas cosas, una nieve en un día caluroso, un baño, una llamada telefónica...

Si algún día me recupero (espero que sí) espero mantener el enfoque que tengo ahora... y gastar en lo importante, dejar de lado lo vanal, apreciar una mariposa, un desayuno, o un baño antes que la foto, la cama gigante o la mejor tele.

Lecciones grandes en mi vida.

 

lunes, 30 de marzo de 2020

DE LA POESÍA EN PROSA Y OTRAS COSAS

Pasó hace algunos meses. Fue algo extraño. Si me preguntaran cómo la conocí, podría decir que la vida me la lanzó a la cara, a la cama. Para convertirse en sueño y pesadilla, en respiro y ahogo, en pecado y penitencia...

Fue entretenimiento, cura, aprendizaje... todo de la forma más desconcertante. Tengo talento para encontrar a mujeres difíciles en mi vida.

Pues total, después de algún tiempo, quizá cumplido el propósito, la relación se convirtió en algún intento de amistad, y después en un silencio sepulcral.

En algún momento de todo eso, escribí algo para ella, que dejaré aquí para quien se quiera dar un par de líneas raras para echárselas al bolsillo.


POESÍA EN PROSA

Esto que escribo y espero que leas, es la única poesía en prosa que he escrito. Y es así porque no podía ser de otro modo; lo intenté en verso y cada rima se rebelaba porque, como tú, tu poema es revolucionario.

Traté de escribirlo con frases hechas, seguras; ideas construidas por maestros. Pero cada palabra saltaba y gritaba: “Yo no soy para ella, no puedes hacer lo mismo con alguien así”.

También me niego rotundamente a desviarme de la verdad, no quiero sembrar en ti el menor asomo de duda. Así que esta carta-poema será única, singular, y para los conservadores y puristas, escandaloso e insultante, como tú.

Como es el más raro de los poemas que he escrito, comenzaré diciendo que no me encantas; que me chocan algunas de tus formas y que con frecuencia me canso de otras.

Éste no es un poema de amor, no es un poema común. Traté de ejercer mi arte y tu imagen cambió mi rumbo cada ocasión. Es un poema sólo tuyo; de la única forma en que mis letras me permiten escribirlo:

Ella no tiene una voz melodiosa, pero cuando su corazón está en calma y dispuesto, su voz canta sabiduría y entona la voz del árbol, la montaña y el río. Y así como la naturaleza; se enciende, te sacude, te sorprende, te destroza; cuando llegan a su corazón el terremoto, el monzón, el incendio.

Ella no tiene una cara que verás en una revista, pero tiene una mirada que pregunta y responde a la vez; una sonrisa que inflama y sacude si no estás listo para ella, y una expresión que tiene la osadía de pasar de lo ridículo a lo sublime, de lo reflexivo, a lo sensual, de lo tonto, a lo triste, a lo salvaje y a lo divertido; con la misma facilidad con la que el señor pulpo cambia, se disfraza y se transforma.

Ella no tiene edad, no sabe quedarse en la ingenuidad de una niña, en la lujuria de una joven, en el juicio de un adulto ni en la sabiduría de una anciana. Su edad brilla, y desaparece y baila. Desconcertante, como el brillo de la luciérnaga en la noche.

****** no huele a jazmín. Huele a leche hervida, a masa cocida, a chocolate amargo. Ella no es flor, y si lo fuera, sería una flor de cempasúchil, saltando alegre entre ambos mundos, hablando con vivos y muertos.

Ella tiene piernas perfectas, fuertes, formadas, caminantes; piernas capaces de llevarla a donde ella decida con paso firme, veloz y vigoroso. Sus piernas saltan, brincan, corren, escalan, se cansan, se despiertan, trotan, se abalanzan… y se cierran y se abren, y se encojen y envuelven a su capricho.

Ella tiene unas nalgas mentirosas. Se esconden a la vista y florecen cuando se desnudan, como inversas mimosas. Redondas, firmes extensiones de sus piernas viajeras, dulce manjar del afortunado que ponga su mano, sus labios o algo más en ellas.

Ella tiene una vagina hecha del material del que están hechos los mejores sueños: húmedos, lúcidos, coherentes y sorprendentes; de ese tipo de sueños de los que no quieres despertar, pero que siempre duran demasiado poco.

Ella tiene un abdomen que respira, que devora como si fuera aire y exhala como si aire fuera; un apetito voraz, un gusto singular, un juicio único y una seguridad pétrea.

Ella tiene unos pechos desafiantes, que encaran la gravedad con descaro; se presentan al mundo con irreverencia, se venden con inocencia y se amoldan con aire de suficiencia.

Pero ella no es sólo magia blanca. Ella es versada en artes negras y artes aún no exploradas. Es perversa, impaciente, complaciente, y displicente. Se ríe cuando florece; llueve pasado el monzón, abre las alas cuando se siente amenazada y descubre nuevos mundos viajando mientras contiene la respiración. Lucha, pelea, se entrega, se olvida… Su magia tiene efectos variados, desde la locura, hasta el olvido, de ella o de él mismo.

Ella es tan desconcertante, única e insoportable como la realidad; a veces justa, a veces sana, a veces surrealista, a veces llana, a veces enferma, a veces mexicana, a veces hermosa, a veces extraña.

Es difícil ver todo esto en ella, como lo es tratar de escribirle un poema; es difícil tratar de complacerla, como es difícil callarme todo esto por miedo a ofenderla.

¡Qué mas da! Un poema único y sin par. Para hablar de una mujer que es similar. Rómpelo, ódiame, tíralo, quémalo, insúltame, recházame, pégame, desprecia a este escritor. Pero no olvides, lo que escribe este tonto soñador.

P.D
Mentiría si te dijera que no hay intenciones lujuriosas en este intento. Hay ganas, lujuria, deseo y malos pensamientos. Pero también hay admiración, respeto, cariño y agradecimiento.