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miércoles, 20 de agosto de 2025

MI LUGAR EN EL MUNDO PARTE 1

 Llevo muchos años buscando un sitio en el cuál encajar profesionalmente, buscando un camino, mientras tanto, he caminado más caminos de los que a veces puedo recordar. Buscando, siempre buscando, siempre caminando en diferentes direcciones, como una hormiga buscando una miga de pan.

Sin embargo, mi camino como "artista" ha quedado definido desde el inicio, comencé siendo un romántico empedernido, juvenil, amante de la poesía de Bequer, de su simpleza y entrega. Pero quienes hemos vivido un amor así de puro y entero sabemos en qué termina. Nos volvemos bohemios. Dejé de volver a Bequer y me volví un aliado de Sabines, de Cortázar y de Benedetti.

Ese tipo de seres que se reúnen a ahogar sus penas en alcohol y tabaco, a reírse de la vida en la seguridad de la obscuridad y aullarían felices una noche de luna llena. Soy de los que bailan, y lloran y se rompen y se cuestionan, y recuerdan y a veces, se arrepienten, y lloran de nuevo; de los que despiertan a las 2 de la tarde tras una orgía de emociones y agradece que no haya mucho sol, o escuchar lluvia porque es un pretexto nuevo para no salir de casa, sumido en mis pensamientos, masticando mis emociones mientras devoro mis libros. O me doy el placer de observar a Tarantino, o Lynch, o Burton. Las posibilidades son ilimitadas cuando el camino es emocional. Aunque con frecuencia me lleva al mismo lugar, la melancolía. 

Soy de ésos rechazados, fracasados, tirados y olvidados por algunos. De los que aún recogen flores en el camino, que aún se conmueven y lloran con la película correcta, que escriben cartas, y recados en trozos de papel que pueden ser olvidados o consumidos y perdidos para siempre. Soy de ésos gatos negros que trazan la calle en zig zag, sin miedo a la pelea, sin miedo a la obscuridad ni a la muerte. Un alma triste, un corazón roto, que ama, la caricia casual, la mirada traviesa, los sabores intensos y las almas transparentes.

No sé si encuentre mi camino en el mundo real, en el laboral, pero dentro de mi arte, sea visto, valorado o no, sé exactamente a donde pertenezco.

miércoles, 6 de agosto de 2025

MI NOMBRE

 Una de las cosas... de las pequeñas cosas que humildemente he aprendido... es que tu nombre no es lo que eres. No importa si tu madre te puso de nombre "Máximo" si no lo eres, serás "Max", o "Maxi". No importa si te pusieron "Lluvia", si no generas vida, No lo eres.

Yo tengo nombres de los que me siento orgulloso. No César, no Emilio, ésos están en mi acta de nacimiento, y en mi tumba, pero en diferentes momentos me han reconocido de distinta forma.

Me han llamado "Gato", un apodo singular, que ya dos veces ha pasado, en la secundaria y en mi vida adulta. Y me encanta. Que me reconozcan como un ser tan volátil, tan especial y hermoso... me llena de orgullo. Algunas mujeres, me han visto como "El Flaco", un apodo cariñoso y tierno, y pues si... casi toda mi vida he sido un flaquillo. En varios momentos de mi vida, me han llamado "El Negro", o "El Negrito", me gusta mucho, creo que tiene mucha personalidad a pesar de que mi piel no es tan obscura. Pero me gusta que me llamen así.

Pero mi nombre, mi ascendencia y mi pureza está escrita en náhuatl en el nombre de éste blog. Yo soy Ohtokani. "El Caminante". Y he hecho honor a mi nombre toda mi vida, he ido y venido, experimentado y aprendido, llorado y gozado, Nunca quieto, siempre en movimiento. Siempre haciendo algo distinto, como una especie de Ñu humano que no puede quedarse en un lugar. 

Amo mis apodos, no he tenido ningún apodo que me disguste. También hay alguien que me llama "Angelito del mal", (y me encanta), hubo alguien que me llamaba café exprés, por fuerte y amargo (y me encantaba), el último que me pusieron fue: "Mi persona maldita favorita", y lo adoro. Soy todos ésos. Todos ésos apodos van describiendo en partes lo que la gente percibe y valora acerca de quién soy y represento para ellos. Y todos son amables y lindos y cariñosos. Pero yo tengo un nombre. Un nombre que honra mis raíces, mi herencia, a mis ancestros y mis espíritus protectores.

SOY, OHTOKANI.

domingo, 11 de mayo de 2025

ME GUSTAS

 Me gusta la forma en cómo eres, en cómo actúas y cómo vuelas.

Algo así quería decir de ti. Algo así quiero decir de ti.

No eres perfecta, y lo eres. No sé cómo lo consigues siempre, pero amo ver, darme cuenta que jamás hay algo que no puedas conseguir.

Tetas desafiantes, check; andar gatuno, check; mirada penetrante, check; nalgas y piernas perfectas, check.

La primera vez que te vi estabas parada de manos frente a una decena de chiquillos maravillados contigo, y tuve la fortuna de verte haciendo maravillas casi todos los días.

Tu maravilla de ser, es impresionante.

Puedes hacer el mejor hot cake de la vida; hacer de comer por 15 pesos, solucionar una crisis emocional en 15 minutos, dar un regalo con una piedra o con un abrazo (porque tu no abrazas). 

Puedes ser la mejor compañía y la mejor crítica de la existencia; bruja, de ésas de antaño, medio hippie, medio sabia, medio liberal; de ése tipo que te encontrarías en medio de un bosque rodeada de animales, semidesnuda, sin pudor alguno lista para darte lo que necesites.

En mi parecer, y disculpa si esto parece un acto de aprobación (no lo es) eres casi perfecta.

Te mueves por la vida como una ninfa, una bruja o una llama fatua. Vas y vienes a tu antojo y miras con tal profundidad que desnudas el alma.

Sabes hacer maravillas frente el fuego, te pueden dar 3 huevos y un par de hierbas y haces milagros con tus porquerías que tienes en la cocina. Porque si, seamos claros, perfecta no eres, y en la cocina y a veces en tu cuarto, eres un puto desmadre. Pero me gustas.

Admiro la seguridad con la que afrontas las cosas cuando muchas veces tiemblas de miedo; admiro cómo puedes pasar de una "hippiosa" a una chica que quieres llevar a una fiesta de gala; admiro la habilidad que tienes para bailar aunque no sepas hacerlo; y la forma en cómo desnudas mi alma aunque yo no sepa de dónde viene la voz que llama.

Me gusta que sepas dónde comer, y dónde beber, ¡Carajo! me llevaste al patio de pulques, al tianguis de mota y al centro histórico a beber ilegalmente.

Eres una mujer, increíble, indecible, indescriptible.

Eres puta y decente; eres aventurera y casera; eres luz y oscuridad; eres la sabiduría y la duda en ti; eres la inseguridad y la audacia; eres la fortuna y el fracaso; eres la inconcebible visión de un espejo reflejado frente a otro. Y me gustas.

Creo que ya mencioné que tienes el andar, la mirada y el gesto de un gato, pero no está de más volver a decirlo, hueles a animal, y me gusta. 

Eres provocadora y al mismo tiempo reservada, graciosa, tienes una de las mejores sonrisas que he visto.

Creo que lo mejor de ti... es tu resiliencia. Nunca he visto a nadie renacer de lo más duro de la vida como tú. Eres un Fénix. Te vi en lo más hondo y renaces fuerte, sin dejar nada atrás. 

Esto no es una despedida, no es un homenaje, es una declaración escrita en una sola línea sin pensar.

Me gustas mucho, nunca pensé en estar mas allá de como fuimos, pero me gustas.

Creo que intento decir, que te quiero.


Para "A" mi inconcebible persona.

sábado, 1 de marzo de 2025

LA OPORTUNIDAD PERDIDA POR MIEDOS

 Yo tenía, alrededor de 17 años cuando una maestra de la escuela nos encomendó visitar una agencia de publicidad y preguntar cómo era el organigrama, y el funcionamiento de una agencia de publicidad.

A esa edad, y con un internet apenas naciendo, me costó mucho trabajo encontrar una agencia. No recuerdo el nombre, pero estaba en la zona de Polanco. Debo mencionar que para mi edad, apenas había explorado alguna parte norte de la ciudad, donde vivo, una parte del Estado de México, una parte de Azcapotzalco, y una parte de GAM. Una vez que encontré la dirección, para mi fue una odisea real llegar al lugar; viajar en metros que nunca había usado, caminar calles que nunca había caminado y sin un googlemaps o un gps que me ayudara... fue terrible.

Cuando llegué, una mujer me recibió, no recuerdo su nombre ni su cargo, ni su rostro. Me dio de una forma muy amable un tour por la agencia de publicidad explicándome cómo funcionaba; yo quedé sumamente impresionado cuando llegamos al área creativa... algunos cubículos llenos de información, fotografías, figuritas, posters, papeles por todos lados... un aparente caos que me parecía muy familiar. Me encantó. Le dije a mi guía que mi escritorio en casa se veía muy similar, y ella me ofreció un trabajo como becario en la agencia... yo me aterroricé... fue un infierno legar hasta allá. y pensar pasar lo mismo después de clases y después pasar el mismo infierno para regresar a casa y hacer tareas, me agobió. 

Después de más de 20 años del suceso, y bajo mi experiencia personal, entiendo que quizá fue la mejor decisión, no encajo en ése mundo y tampoco quiero hacerlo, y después de trabajar en un par de agencias de publicidad, descubrí lo banal, estúpido y  sordo que es ese ambiente.

Aún así, algunos días, en algunos momentos me pregunto a mi mismo, qué hubiera sido de mí, si hubiera aceptado la generosa oferta que me dieron ése día. Quizá tendría mayor estabilidad financiera, y a mis 17 años era fácil ser moldeado y convertirme a mi mismo en uno de ésos "wanabe", "Godinez", que después odié; quizá no hubiera encajado "como normalmente pasa" y me hubieran dado las gracias pronto; quizá me hubiera dado cuenta de cómo se trabaja y hubiera decidido otra carrera... en fin. Lo hecho hecho está, y no puedo adivinar ni el pasado ni el futuro, sólo pasa que a veces... a veces, como seguro les pasa a muchos de ustedes me pregunto... ¿Qué hubiera pasado?... y me arrepiento de mi cobardía.

sábado, 13 de noviembre de 2021

DE LOS CAMINOS ANDADOS

 

Como una forma complementaria de obtener ingresos, ocasionalmente doy clases de manejo de motocicleta, cuando surge algún cliente; hace poco, estaba dando la última clase a uno de mis alumnos cuando sucedió algo especial:

Me solicitó que lo acompañara a hacer una ruta hasta su trabajo y de regreso a su casa, para reconocer la ruta. Casualmente, la ruta que tomamos, me llevó a un recorrido lleno de recuerdos y nostalgias.

Pasamos frente al Hotel Vigo, que fue testigo de mis visitas con “I” durante un año, religiosamente cada fin de semana. A dos cuadras, los tacos de los Tavares, que visité con “I” y con “B”, luego frente a los pulques a los que me llevó “A”, luego la zona de trabajo que recorrí durante casi un año, de regreso, frente a la casa donde vivìa “B” hace 23 años, cuando fuimos novios; el restaurante donde me invitó a comer mi tía “A”; después a la glorieta de la Nueva Santa María, frente al Kabuki donde solía comer con “I”, la paletería de barrio, llena de años de recuerdos que vende unas paletas deliciosas, frente al estilista que me atendió durante años, a pesar de que yo vivía a casi una hora de distancia, frente a la casa de Mami Yankee, mi queridísima segunda madre, a quien le guardo todo mi amor y añoranza.

Un camino lleno de nostalgias, que, lejos de causarme pesar o un sentimiento de tristeza, me llenó de un sentimiento de gratitud y satisfacción que creo que sólo se consigue cuando haces las cosas “bien”.

Sin ningún rastro de arrepentimiento o culpa, todos los recuerdos me llenaron de buenas memorias y un calorcito bonito dentro del pecho.

Los caminos andados, si los andas bien, no pueden dejar otra cosa que buenas sensaciones para el corazón.

viernes, 17 de enero de 2020

EL INICIO DEL FINAL

No se trata de ninguna entrada trágica que requiera de que alguien llame a la linea anti-suicidios. No.

Por fin, después de haber quemado todas mis naves, del fallecimiento de mi padre, de separarme de mi esposa y de ir dando tumbos, medio morirme de hambre y aprender a vivir sin internet y gas en casa; cuando mis amigos más cercanos dejaron de venir a casa a visitarme y mi soledad se establece como un raro vinculo entre mi gato sordo y yo; por fin...

Empiezo a ver la vuelta de la esquina. Vuelvo a ver con naturalidad y sin un sentido dramático las actividades de todos. Me empieza a invadir una calma y tranquilidad que hace mucho tiempo no me visitaban. Mi economía se encuentra en un estado bastante deplorable y vivo con poco mas del salario mínimo, en promedio. Y sin embargo, la angustia y la ansiedad, me abandonan poco a poco. Mi pensamiento comienza a ser más claro y sorprendentemente mas optimista, a pesar de que las cosas parecen no haber cambiado.

Incluso la búsqueda o expectativa de tener una pareja ha perdido casi total relevancia. Que llegue quien quiera, si quiere. Si pasa mis complejos filtros... adelante y si no... solo de nuevo. Que la soledad me sienta cada vez mejor.

Nada ha cambiado. Cambie yo. Algo de lo que había estado roto desde hace meses... decenas de meses, se esta pegando de nuevo y esta resurgiendo el yo que hace, propone, se arriesga y pone todo sobre la mesa. El yo que la gente suele seguir y no por tristeza, ni lástima, sino por inspiración.

Aún es temprano para decir a donde voy, qué quiero hacer. pero veo la fisura de un cascarón, la membrana desgarrada y comienzo a ver la luz de una nueva vida. Renovado.

Mis procesos son extremadamente largos. Pero haré que valga la pena.

viernes, 11 de octubre de 2019

EPIFANÍAS PARA MASTICAR

En una ausencia terrible a este blog, (por circunstancias varias) me he visto un poco desprovisto de mi espacio favorito para la reflexión. (hablo de este blog, claro). He lidiado con duelos varios, conflictos personales y económicos que no me han sido fáciles de superar, pero... en la búsqueda de respuestas, he alcanzado varias epifanías personales, acerca de lo que soy y lo que me lleva a hacer lo que hago. Algunas, las acepto como parte inherente de mi; otras, me han puesto a trabajar duro para tratar de modularlas, una o dos por ahí, aún ni siquiera sé por donde empezar a masticarlas.

Como siempre, escribirlas aquí tiene un propósito terapéutica para su servidor, y pues, si a alguien por aquí le cae un veinte de paso, sírvase con la cuchara grande.

No tienen orden jerárquico, ni cronológico, sólo, van todas juntas como canasta de tacos sudados.


  • Tengo un gran conflicto de autoridad, nacido de padres controladores que, en su afán por llevarme a la excelencia, procuraban tener cada aspecto de mi vida dentro de la línea que ellos creían era la mejor. En la actualidad, me cuesta tomar consejos, pues una parte mía (muy muy adentro) se rebela ante cualquier persona que trate de decirme qué es lo mejor para mi. Aunque lleve las mejores intenciones. En ocasiones, me he visto cambiar decisiones que ya había tomado sólo porque alguien me las sugiere y entonces, hago justo lo contrario (terrible, lo sé.)
  • Mi madre, en ocasiones me llevaba a su trabajo (era maestra de educación física). Yo me quedaba encerrado en el cuartito donde ponen su material hasta terminar la tarea y después tomaba un balón para jugar sólo en el patio el resto de la tarde. No lo sabía hasta hace poco, pero generé un resentimiento por la atención que ella ponía a sus alumnos (más atención cuanto más rebeldes y mal portados eran) y que no me ponía a mi. Hoy, tiendo a sentirme... afectado, cuando alguien más recibe atención que no se merece (según la evaluación de mi cabecita loca), y que yo no obtengo.
  • El sentimiento de obligación a cumplir las altas expectativas de mis padres, me llevó a una falta de... definición personal. de... construcción personal. En mi discurso personal (y en varias de mis acciones) tiendo a salirme del molde, a hacer las cosas diferente, sin embargo. Aún cargo con un peso alto de... necesidad de complacer a los demás para obtener su aprobación y supongo por consiguiente, aprobación y afecto. Dejando mis deseos y necesidades en un segundo plano. Y al no seguir mis propios deseos, vivo atrapado en un laberinto de acciones que tienen que ver más con lo que se espera de mí que con lo que en realidad soy. Esto choca de forma tremenda con la primera viñeta y me convierte en alguien que complace hasta que se harta y jode sus relaciones.
  • Viví mucho tiempo (aún a veces me acosa) bajo una sensación de no ser suficientemente bueno en nada. Escribo, hago foto, bailo, cato vinos, doy masajes, capacito, mesereo, juego billar, hago locución, soy un estuche de monerías... sin embargo, nada de eso (a mi juicio personal) lo hago lo suficientemente bien como para dedicarme a eso y vivir bien en consecuencia. Como un ajonjolí de todos los moles, cosa que intento, suelo lograrlo relativamente bien, lo suficientemente bien, pero al parecer en nada de una forma... destacada. Trato constantemente de perdonarme por ello, y de no vivir en la tormentosa búsqueda de la excelencia.
  • Hay muchas cosas que me apasionan, por un tiempo, sobre todo cuando son novedosas para mi. La foto, los vinos, algún tema literario, el cine... sin embargo. Cuando comienzo a avanzar en el estudio o la práctica de tal o cual cosa, de pronto... pierdo interés, empuje. Y se queda como algo que me gusta, pero que ya no me llena como al principio lo hacía. (eso obviamente hace difícil que alcance la excelencia del punto anterior. Paradójico)
  • De niño, vi muchos anhelos frustrados por la situación económica de casa. No voy a tirarme al suelo y decir que usaba ropa rota y pasaba hambre, no. Pero conviví con primos con mejor posición económica y éso movía mis expectativas hacia arriba. Me vi obligado a renunciar a tener una autopista, un carrito a control remoto, a salir de vacaciones, a tener un nintendo, o un game boy. (que eran cosas que mis primos tenían). Y me acostumbré a renunciar a las cosas que deseaba. Hoy como adulto... me cuesta trabajo formular deseos, objetivos, después de una vida aprendiendo a vivir con lo que hay, sabiendo que lo que quiero no lo podré tener.
  • Con frecuencia, miro al trabajo (el que sea) como una especie de "obligación" y no como una forma de conseguir los objetivos (¿cuáles?) que persigo. Me cuesta dejar de decir "tengo que" y verlo como la forma de obtener ingresos y llevarme a donde quiero.
Son los que recuerdo ahorita, hay bastantes cosas que debo solucionar para poder avanzar de forma más sana y limpia. y evolucionar por fin a algo más.

Wish me luck

viernes, 24 de noviembre de 2017

LA MAREA

De manera perfectamente natural, me parece, he tenido altibajos emocionales a través de todo mi proceso de duelo. Sin embargo, ésta última semana se ha vuelto cada vez más complicada.

Ya hace media vida que declaré una aversión especial a la navidad y sus villancicos ridículos y todo el ambiente falsamente "solidario y afectuoso" que surge en mi comunidad.

Sin embargo, éste año me topo con una variable que nunca había estado presente en la ecuación.

Mi anterior pareja, AMABA la navidad (así, en mayúsculas) le emocionaba decorar la casa, y poner el árbol y las cenas navideñas.

Me siento incómodo escribiendo... Es raro.

De alguna forma... logró que disfrutara parcialmente las fechas. Consiguió un árbol de navidad negro, y decoraciones en tonos morados, para hacer la navidad un poco más "jaluwinesca", y que me sintiera más cómodo al respecto. Organizaba cenas "prenavideñas" para poder festejar la navidad con nuestros amigos antes de la fecha en la que todos estamos con la familia. Incluso, hace casi un año, previendo que muy posiblemente sería nuestra última navidad y año nuevo juntos, me pidió que la pasáramos solos ella y yo.

Puedo decir que el árbol negro me gustaba, aunque no estoy dispuesto a ponerlo éste año.
Puedo decir que me gustaba decorar la casa con ella, aunque no estoy dispuesto a decorar éste año.
Puedo decir que a pesar de que compartir fechas similares con su familia, o la mía; quizá las que más añoraré serán las del año pasado, porque con problemas o no, estábamos juntos, efectivamente familia, (quizá disfuncional o no, pero familia).

Entre más frío hace, más me invade éste sentimiento de nostalgia que no me deja estar cómodo con la fecha, ni conmigo, ni con el clima, y menos aún con las pinches canciones ridículas.

Creo que de una forma u otra... ella logró catalizar mi percepción de la navidad y el año nuevo. No era la puta navidad y el "es otro día más" año nuevo. Era la navidad con ella, y el año nuevo con ella. Quizá no supiéramos dónde la pasaríamos, pero sabíamos que estaríamos juntos.

(se me hace un nudo en la garganta mientras escribo ésto)

Ver la forma en que ella disfrutaba el evento, y su esfuerzo porque yo no me la pasara tan mal, realmente ejercía un efecto en mi. Y la navidad y año nuevo no eran tan malos tan sólo porque ella estaba ahí.

Me pongo a pensar seriamente si a partir de este año, odiaré aún más estas fechas o si me inundará un sentimiento de nostalgia como el que me invade hoy.. o de qué forma va a funcionar todo esto.

Tengo días buenos y malos, como un oleaje, como el mar. Pero hablando de oleajes...

Creo que ésta semana y las que vienen... habrá marea baja.

sábado, 7 de octubre de 2017

INCÓMODO

Ese extraño momento en el que entiendo porqué me desvelo tanto, y porqué evito tanto dormir en mi cama. Prefiriendo dormir en el suelo de la sala o en la cama de masajes.

No me gusta dormir en mi cama, porque faltas tú.

sábado, 8 de noviembre de 2014

DIALOGOS CON MI PADRE

La reciente celebración de día de muertos es ya la segunda en la que pongo una foto de mi papá en el altar, sin embargo, es la primera vez que lo asimilo como tal; el año pasado con poco más de un mes de su fallecimiento, todo estaba demasiado fresco y ver su foto en el altar me parecía surrealista.

Este año fue distinto, el altar se preparó con días de anticipación, cuidando que todos los detalles estuvieran presentes, preparándome para la llegada de mi padre a casa.

No confundan mi romanticismo como una afrenta a mi declarado escepticismo y ateísmo. Pero la celebración del día de muertos siempre ha sido de mis celebraciones favoritas debido a la alta carga de simbolismos, sincretismos, colorido y porqué no decirlo, porque es lo más alejado a la navidad que puede haber. Lo que hace de todo el ritual uno que no puede ser pasado por alto en mi hogar.

Pero estoy divagando y el título de mi entrada es muy distinto a lo que estoy expresando hasta ahora.

Los diálogos con mi padre fueron prácticamente inexistentes durante toda mi niñez, limitándose a los "¿Cómo te fué?" "¿Quieres desayunar?" y el "Buenas noches".

Lo escuché con frecuencia entablar disertaciones y debatir acerca de multitud de temas, y ocasionalmente pude preguntar y recibir una amplia respuesta muy a su estilo de orador implacable.

Fue hasta que se fue de casa que comencé a platicar con él. Quizá por primera vez nos encontramos con un motivo para vernos y por tanto, con la necesidad de saber qué pasaba con el otro más allá de la obviedad de lo observable.

Descubrí a través de aquellas tardes con mi padre cuánto me parezco a él, que soy inevitablemente un producto de su influencia, más allá de la crianza, de la cual no sé si existió o no.

Hablar del cosmos, de política, de religión, de educación, de tradiciones, cultura popular, vino, comida, ciencia, y hasta de animales durante una comida o una cena se volvió un ejercicio placentero y un pretexto para estar al tanto de la vida del otro.

Durante meses, he extrañado a mi compañero de pláticas, hasta que hace poco menos de dos meses, me di cuenta de algo: En todas, nuestras pláticas había comida y bebida de por medio. Nuestras citas siempre se daban en sus restaurantes favoritos, o en los míos. Y platicábamos de todo aquello mientras compartíamos algo que hoy nos une más allá de las ideas. Me di cuenta de que platico con mi padre cada vez que me meto a la cocina (algo que siempre me atrajo y que hoy practico cada vez con mas pasión e ingenio). Cada vez que preparo algún plato que él me preparaba, que compartimos juntos, o que me pongo a improvisar con las sobras del refrigerador, siento las manos de mi padre guiando mis manos, sus extraños experimentos de sabor guiando mi incipiente intuición. Cada vez que tomo un riesgo, que encuentro nuevos sabores o que repito alguna de sus recetas mágicas, sé que está conmigo.

Los diálogos con mi padre ya no pueden expresarse con palabras, hablo con él cada vez que huelo el vapor para saber si la cocción está terminada; cada vez que decoro un plato con yerbas o crema; cada vez que busco nuevos sabores o reencuentro viejos sabores olvidados.

Más allá del romanticismo de la idea del día de muertos, de su visita a través del discurso de tan bella tradición, he descubierto que mi padre me visita varios días a la semana, cada vez que prendo la estufa y me llevo la cuchara a la boca.

Bienvenido a casa papá.

jueves, 14 de noviembre de 2013

MI PADRE

He estado ausente durante mucho tiempo del blog, han pasado muchas cosas y de pronto pocas parecen importantes, porque hay un pensamiento que inunda mi cabeza: Mi padre.

Nació el 23 de Marzo de 1948, primogénito del matrimonio de un QFB (Es casi todo lo que sé de él) y una india Nahua que mi abuelo se robó para casarse con ella.

Nació en casa, a la vieja usanza, en una casa de un típico estilo colonial en La Estrella Gustavo A. Madero; le amarraron las manos con cintas rojas de niño y no habló hasta que a los tres años, mi abuelo capturó un gorrión y lo hizo cantar en su boca. A partir de ahí no hubo fuerza que lo pudiera hacer callar.

Mi abuela tuvo múltiples embarazos, y mi abuelo, por lo que parece, crisis de alcoholismo y una estabilidad laboral que pocos quieren. Así que mi padre fungió como padre (y a veces madre) de varios de sus hermanos. Hizo talachas con mi abuelo, aprendió a cocinar por necesidad. "Había que darle de comer a todos, y no había para escoger, así que abría el refri e improvisaba con lo que encontraba", me explicó un día que, sorprendido de su creatividad y sazón, le pregunté quién le había enseñado a cocinar.

Se casó a los 16 años. Yo supongo que en una búsqueda por huir de las responsabilidades que injustamente le habían asignado, y en todo caso... buscar las propias, tuvo dos hijos, mis medios hermanos que tras la separación de sus padres vagaron de casa en casa siendo los hijos de nadie. Trogloditas, bruscos, maltratados y sencillos, se les hizo ver su suerte en cada nuevo hogar.

Mi padre fue reconocido como "todo un caballero" por cuanta mujer tuviera cerca. Era del tipo clásico, siempre peinado, siempre de traje y corbata, aún portando pañuelo de tela en todo momento, siempre perfumado y con un uso esmerado y disciplinado del lenguaje que rayaba en lo excesivo cuando de ocasiones triviales se trataba.

Fue actor, artista plástico,  orador, velador, obrero, supervisor de fábrica, entrenador deportivo, un oficinista incansable, un lector insaciable y un gourmet a quien le faltó tiempo para probar de todo.

Conoció a mi madre trabajando. Ella se enamoró de su rectitud, su disciplina y su excelencia, y de ésos pequeños detalles como las gardenias que mi papá le compraba a la viejita que vendía flores sobre la Alameda Central, y que conocí tiempo después.

Después de 10 años de noviazgo, mi papá se decidió a casarse con mamá. La ceremonia por sus detalles y por lo sucedido en la fiesta, aún son recordados con risas y sorpresas.

Yo lo idolatré de pequeño, dormía sobre su pecho, lo esperaba por las noches para que me leyera mis cuentos. Le temí en mi infancia, su mirada estricta y sus expectativas para con mis resultados en la escuela siempre fueron una espada en mi espalda; de adolescente lo aborrecí, en la universidad lo olvidé y después, ya como un hombre adulto, tras su divorcio con mi madre, me encontré con un hombre con quien hablar de aquello que no compartía con nadie más que con él. Una visión práctica de la vida, la comida y las mujeres.

Nos enseñamos mutuamente, y nos llegamos a identificar a tal punto, que muchas veces sobraban las palabras para saber lo que quería decir el otro. Comíamos bebíamos y hablábamos a medias, a veces a muy enteras, contando chistes y comentando las últimas noticias.

Siempre besé a mi padre, para saludarlo y para despedirme.

La última vez que lo besé fue el pasado 1 de septiembre, me despedí por última vez de él, le di un beso en la mejilla, y lo dejé partir, con sus pulmones ahogados en el agua que retenía y su estómago lleno de las viandas que le procuraron durante las últimas semanas.

Con frecuencia lo extraño, y algunas veces, aún me duele mucho. Como cuando por primera vez vi su foto en mi amado altar de Día de Muertos, me duele cuando veo lo que le pasó a la Secretaría por la cual luchó y cuando alguien, aún no enterado, me pregunta con afecto por él.

Mi padre seguramente tendría más talento para escribir éstas líneas del que yo tengo hoy, pero hay días, los días en que más falta me hace, en que más lo extraño; que me miro al espejo, mis ojos, mi sonrisa, mis nacientes arrugas, mis labios apretados y mis ojeras permanentes y me percato de que mi padre, se aseguró de seguir viviendo aún con su cuerpo bajo tierra. Mi padre, vive en mi.

martes, 12 de junio de 2012

BUSHIDO: JIN EL PRIMER PASO

Por fin, después de 3 años de trabajar en mi Jin, me siento listo para colocar el primer tatuaje en mi espalda.

No recuerdo si lo había mencionado o no, pero mi plan es ir tatuando cada uno de las virtudes del bushido en mi espalda a través de la columna vertebral, con el objetivo final de completar los 7 tatuajes.

Mi estado:

Yang:
Estoy aprendiendo a ver la grandeza en las pequeñas cosas. Me acerco con mucha más humildad a aquellas personas que en algún momento consideré menos apreciables, y escucho atentamente, pues me he dado cuenta de que todos tenemos algo que dar, y todos tenemos algo que aprender.

Yin:
Recibí una lección dura que ha afectado sensiblemente los motivos principales de mi arrogancia. Hoy, más que nunca, reconozco de dónde soy, y en dónde quiero estar.

El trabajo por supuesto, no finaliza aquí, continúa mientras tenga conciencia, pero sobre todo en una búsqueda de equilibrio de ambas fuerzas.

Me siento muy satisfecho conmigo mismo.


lunes, 11 de junio de 2012

BUSHIDO: MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL

Platicando con el sombra un viejo amigo que tuve la fortuna de volver a encontrar, que tuve una segunda revelación.

Él es panteísta, además de creer en la reencarnación, las vidas consecutivas y el aprendizaje acumulado a través de éstas en busca de un estado de perfección y alineación con el universo. Un tipo realmente peculiar e interesante.

Durante la plática surgió el tema del karma, que él desvalora completamente, y en cual yo creía. Él ganó la discusión y yo gané una valiosa lección.Trataré de explicar su razonamiento de forma concisa y breve para exponer mi revelación.

El bien y el mal no existen en la naturaleza ni en el universo, no existe una montaña buena, un león malo, una tierra mala o un aire malo. Cabe aclarar que al ser yo agnóstico, nuestras creencias teológicas conviven de una manera extraña, y casi natural.

El bien y el mal son inventos del hombre, y como conceptos, (carentes de existencia salvo en nuestro consciente colectivo) cambian de acuerdo a las culturas. Y si bien, aquí comer carne de res no tiene nada de "malo" en la india sería algo muy mal visto. Y si en medio oriente apedrear a una mujer como castigo puede ser totalmente normal, nuestra cultura puede considerar el acto completamente reprobable.

Si en la naturaleza, en el universo, no existen los conceptos del bien y el mal, entonces, ¿cómo podría entonces existir una ley boomerang, alguna especie de mecanismo que identifique y restituya buenas o malas acciones? Aún más, en caso de existir dicha "energía" ésa "ley" ¿Cómo acaso podría diferenciar entre las diferentes morales y los distintos conceptos de bien y mal a través de mundos y galaxias?

(La continuación de su explicación es un poco más cuestionable, y me gusta, aunque no la compro por completo.)

Hay personas realmente ojetes, culeras, a quienes no les pasa absolutamente nada. Y personas muy muy muy buenas, a quienes les sucede de todo. ¿porqué no actúa en ellos la ley karmática? ¿Que los inmuniza o los hace tan vulnerables a las calamidades?

-Ellos mismos.- Dijo.

Cuando un hombre actúa mal de acuerdo a sus creencias morales, tiende a pensar que tendrá que pagar por ello, tarde o temprano. -Estamos educados a pensar en que habrá castigo si obramos de forma distinta a como se espera de nosotros. -complementó.

Entonces, de forma inconsciente, energética o karmática (como lo quieran entender) genera su propio castigo. 

-¿Y aquellos a los que no les sucede nada?

-Ya aprendieron que la moral es un invento humano y que en realidad no existe, no esperan un castigo, y por lo tanto, no lo generan. Es parte de lo que venimos a aprender.

-Pero si venimos a aprender que la moral no existe... ¿porqué la inventamos de inicio?

-El hombre tuvo que inventar el 0 para saber que no había nada ahí. Es un concepto, válido como expresión y como instrumento práctico, matemático y económico. Pero que expresa "inexistencia". Sin embargo, si nadie hubiera planteado el "0" ¿Cómo podríamos decir que no existe? no es el mismo caso, desde luego, pero es una forma sencilla de entenderlo.

-Parte del aprendizaje que venimos a adquirir es ése. Estamos más allá del bien y del mal, no somos buenos o malos, morales o inmorales. Simplemente somos. Y en cuanto podamos aceptarnos, entendernos y sabernos, con todos nuestras virtudes y defectos, entonces más cerca estaremos de ése entendimiento total del universo. Éso no elimina cualquier deseo de mejora superación, cualquier intención de cambio. Uno puede cambiar si quiere y ése es nuestro deseo, pero no para no ser "malos" o para ser más "buenos" sino porque uno desea ser diferente, desea experimentar algo distinto, desea una mayor comprensión de otras cosas.

No pude dejar de pensar en lo que me había pasado hace apenas unos cuantos meses atrás con La Quetzalcóatl, cuando yo me planteaba la posibilidad de intentar eliminar "el mal" de mi ser.

La Sombra, agregó un elemento fundamental en éste mi camino y que convive juguetonamente con la lección de mi amiga: aceptación y equilibrio.

Hoy mi camino no rechaza "el mal", "el pecado". Sino que busco que me lleve a un crecimiento, a la superación personal pero sólo a través del amplio reconocimiento de la luz y la sombra y la aceptación de ambos como una idea, como parte de mi, como uno solo con un yin y un yang, circulantes, diferentes, pero inevitablemente unidos.






viernes, 8 de junio de 2012

BUSHIDO: LA SOMBRA

Fue en una charla con una gran amiga y terapeuta, (La Quetzalcoatl) acerca de mi meta de establecer el bushido como una meta personal de vida, que me hizo ver que mi meta estaba incompleta.

Bien, trabajas las virtudes ¿pero los defectos?

Como buena terapeuta sabe plantear las cosas en el momento y me conoce mucho más de lo que yo sé.

¿Vas a trabajar sobre tu arrogancia también? ¿sobre la soberbia?

El planteamiento me dejó pensando ésa noche, y me dejó pensando mucho más algunos días más tarde, cuando reflexioné y me di cuenta que en verdad tiendo a ser arrogante y soberbio y que éso "manchaba" de alguna forma mi camino de crecimiento espiritual.

No sólo se trata acerca de fomentar las virtudes, sino de eliminar los defectos. Sonaba bien, aunque la meta sonaba muy alta.

Bien, yo sabía que éste camino no resultaría fácil y que estaba lleno de retos. Ahora asúmelos. Aún tenía que comprender un par de cosas, y que vivir otras tantas.

Algunos meses después, tuve una segunda revelación.

viernes, 24 de febrero de 2012

TODO ES UN REMIX

Quiero hacer nuevamente referencia a uno de los mejores blogs que visito, el blog de Rich V2.0, que ahora hace referencia a una fantástica página llamada EVERY THING IS A REMIX, posteando 4 excelentes video producciones que logran demostrar la idea de que no existe ninguna idea completamente original y que la creatvidad no es otra cosa que la combinación de elementos ya existentes.

Una magnífica tesis.

Si desean ver los 4 videos, den click AQUÍ
Si desean ver el blog de Rich V2.0 den click AQUÍ
Si desean ver la página de origen, den click AQUÍ

martes, 22 de noviembre de 2011

TACITURNO

No tengo la menor idea de en qué me he metido, lo que sé es que necesito ayuda profesional y ya no puedo negarlo.

No se trata de abuso de drogas, tampoco he asesinado a nadie, no embaracé a nadie ni tengo a ningún asesino persiguiendome.

De hecho mi vida es bastante buena. Tengo un trabajo que me gusta, juventud, salud, amigos, familia, dinero suficiente para comer y salir de cuando en cuando, un departamento sin renta, un auto, pero...

No me siento feliz. Soy capaz de explotar chispas deslumbrantes a muchas personas, hay personas con las que todo es fingido, y otras, quienes despiertan dicha chispa, que se apaga en cuanto me despiden en su puerta y me dirijo a casa.

En mi soledad, en mi auto, en mi cama, o caminando sobre las banquetas de esta enorme ciudad, me vuelvo taciturno.

Callo mi boca para que mi mente hable, y el problema no es que hable, el problema es que habla sobre cosas que no le interesan a nadie, y calla sobre cosas que deberían ser importantes para mi.

Dicen, (ya hay varios que me lo dicen) que no disfruto de la vida. Cuando yo creí que era un ejemplo de lo mismo. Quizá viva instantes, momentos, y hay momentos a los que me entrego cual si se me fuera la vida en ello. Y cuando pasa, el taciturno vuelve a agachar la cabeza y a pensar, a reflexionar, a sufrir y a agobiarse hasta que duele la cabeza y viene el mareo. Y entonces duermo, y sueño, y sueño lo que pienso y luego despierto y pienso lo que sueño.

No soy feliz, por lo menos no como sé que debería de serlo. Estoy atrapado en un mundo de pensamientos hostiles y pesados que me han vuelto un zombie que despierta cuando alguien se le pone enfrente. Hay dos frente a quienes ya no pude despertar y lo supieron, me lo dijeron, ahora tres, y serán cuatro pronto, lo sé. Ésta condición es degenerativa, gradual pero constante, se apodera de mi cual un cáncer de ideas que ennegrece mis pensamientos y contamina mi sangre.

No estoy acostumbrado a pedir ayuda, no lo estoy. Pero esta vez creo que no podré lograrlo solo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

THINK DIFFERENT

Al final del podcast de El Explicador, han puesto un audio que me conmueve cada vez que lo escucho, pues bien, me puse a investigar y resulta que se trata de un anuncio que lanzó la compañía Apple en el año del '97, (Hoy hace 11 años), y que hay una copia en youtube.

No me iba a perdonar si no compartía esta maravilla con ustedes.





El texto en inglés (y su traducción para aquellos que no mastiquen)

Think different
Here’s to the crazy ones. The misfits. The rebels. The troublemakers. The round pegs in the square holes. The ones who see things differently. They’re not fond of rules. And they have no respect for the status quo. You can quote them, disagree with them, glorify or vilify them. About the only thing you can’t do is ignore them. Because they change things. They push the human race forward. While some may see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do. - Apple Inc.

Piensa diferente.
Esto es para los locos, los inadaptados,los rebeldes, los alborotadores. Para la clavija redonda en los agujeros cuadrados. Los que ven las cosas de forma diferente. Ellos no son aficionados a las reclas y no tienen ningún respeto por el status quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o desprestigiarlos. Pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos.Porque ellos cambian las cosas. Ellos impulsan a la raza humana. Mientras algunos pueden verlos como locos, nosotros vemos genialidad. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar al mundo, son las personas que lo hacen. - Apple Inc.

Si quieres saber más de la historia de éste anuncio, da click aqui.

viernes, 14 de octubre de 2011

EN CONSTRUCCIÓN

Como muchos otros, durante años he caído una y otra vez en un error común, y hace un par de semanas lo "recordé" cuando alguien comentaba que los hombres son "así" y las mujeres "asado". Resumiendo siglos de estudios del comportamiento humano en estereotipos y roles sociales tradicionalistas.

"Los hombres no lloran, no critican la ropa de las otras personas, ven fútbol y son desordenados. Las mujeres siempre traen bolsa, critican hasta a las mujeres de su familia, siempre son más ordenadas y por éso son las encargadas de las tareas del hogar".

Qué simplista. -Pensé

¡Qué absurdamente simplista! Me sentí turbado al escuchar razones tan grotescas, como si su madre se lo hubiera explicado cuando él era niño y él jamás lo hubiera cuestionado. No fui el único, cuando algunos de los presentes pretendieron objetar su declaración, él recurrió a una prueba infalible, real e irrefutable:

Él mismo. Él era un claro y vívido ejemplo de que su argumento era inapenable y cierto. Agregó algunas otras características tan simples, llanas y tradicionalistas (que no veo caso citar) y en cada ocasión él era la prueba, el argumento concluyente e innegable a vencer.

Me parece una idea bastante coherente pensar que efectivamente alguna figura paterna en su niñez, le dijo cómo se distinguían los hombres de las mujeres, cuáles eran los roles y comportamientos de cada quien; él no cuestionó, se asumió a sí mismo en el papel, en el rol, y se convirtió en parte del esquema.

Tras dos semanas, la idea apenas me había pasado por la cabeza, y de pronto me golpeó duro como suele hacerlo la realidad.

¿Cuántos de nosotros creamos conceptos e ideas de nosotros mismos a partir de lo que los demás esperan que seamos? ¿Cuántas veces nos adaptamos para complacer, o simplemente para encajar? ¿Cuántas veces sin darnos cuenta comenzamos a pensar que somos lo que los demás creen que somos? ¿Cuántas veces estaban equivocados? ¿Hace cuánto tiempo dejaron de estar equivocados?

No sé si se trate de un proceso de adaptación, si algún gen por ahí activa este comportamiento para favorecer la convivencia humana o simplemente tenemos tan poca confianza en nosotros mismos que es mejor ajustarnos a una expectativa mediocre que a ser quienes en realidad somos.

¿Cuántas veces nos hemos engañado pensando en que ser, convertirnos o inventarnos como los demás nos conciben generará éxito, o por lo menos un lugar en la sociedad? cuando en realidad a través de la vida y la historia, recordamos especialmente a aquellos que se dieron el permiso de no ser lo que se esperaba de ellos, de ser auténticos, originales, extravagantes, creativos, inventivos...

ÚNICOS.


miércoles, 12 de octubre de 2011

IDEA AL AIRE



¿Porqué siempre debo terminar como

                                                            The Fucking Hero?