martes, 21 de septiembre de 2010

ADAN Y EVA IV

Ayer estuve observando a los animales y me puse a pesar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas?
Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas.
¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles?

Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo.
Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.
¿Por qué nos separaron? Me haces falta para andar, para ver, como un tercer ojo, como otro pie que sólo yo sé que tuve.

Jaime Sabines
¡Maestro!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

LOS SHILANGOS NO SE MIRAN DE FRENTE.

Hace poco fui a tomar una taza de café con una amiga originaria de Chihuahua. La plática no fué nada profundo ni relevante, hablar para pasar el rato y que éste fuera grato. Lo fué.

Ya camino a dejarla en la puerta del hotel donde se hospedaba me confesó que andaba con cierta tentación de venir al Distrito Federal a estudiar.

"El mejor consejo que te puedo dar" - Le dije francamente.

-"Ven, estudia y vete, ya no es un lugar bueno para vivir, y menos si vienes de otro estado, no estás acostumbrada a éstos ritmos".

-"Además me sentiría muy sola" -Confesó.

- ¿Sola porqué? ¡Hasta crees que no vas a conocer a nadie en la ciudad más grande del mundo!

-Es que, los "shilangos" no se miran de frente, en Chihuahua miras a todos con quienes te cruzas, y si te gusta alguno, sonríes, coqueteas pues.

Recordé la canción de Chava Flores "Vámonos al parque Céfira" y cómo tuve que pedirle a mi papá que me la explicara, porque en chilangolandia ya no nos volteamos a ver, quizá por preocupación, desinterés, o por tratar de "no ser descortés" o incomodar a alguien más.

Me sorprendió que en una de las ciudades más pobladas del mundo conocer o ya no digas conocer, coquetear con alguien en la calle sea algo virtualmente imposible.

¿Qué nos volvió tan fríos? ¿La civilización? ¿La inseguridad? ¿El ritual diario? ¿La casi nula posibilidad de que un encuentro casual se de más de una vez? No lo sé, pero me gusta pensar que soy una excepción. Cuando recuerdo hacerlo, trato de dominar mi timidez y me esfuerzo por sonreír a alguien más. El resultado es tan grato que vale la pena: desconcierto, duda, y tras eso, una sonrisa que no puede ser llamada de otra forma que Franca.

Me pregunto si algún día, alguien me hará dudar a mí antes de sonreír también.

viernes, 3 de septiembre de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

EL "DON" Y EL "TITO'S"

En una rosada zona en la ciudad de México, han proliferado bares y antros con denominación "gay", yo suelo frecuentar uno de ésos lugares, agradecido por los accesibles costos, la buena música y el excelente ambiente que suele reinar.

Debido a mi postura open mind siempre pensé que sería muy sencillo para mí habituarme a un lugar de "ambiente", sin embargo, de cuando en cuando me topo con algunas cosas que no dejan de sorprenderme.

Hace algunos días me llevé otra de mis sorpresas; mientras bailaba con mi flaca, divisé a un hombre como de cuarenta y tantos, con una fisonomía que te hacían pensar que venía de provincia. Piel morena y quemada por el sol, el cabello recortado e hirzuto, bigote, camisa blanca cubriendo una gran barriga chelera, pantalón de vestir barato (y no quiero ser despectivo, sólo descriptivo) y zapatos negros. Llevaba una mochilita de hombro colgada cual morral. Por instantes era fácil imaginártelo llevando huaraches, ropa de manta, sombrerito y un morralito de lana repartiendo papelitos en el metro.

Advierto que los pensamientos que a continuación escribiré no tuvieron jamás el propósito de demeritar, discriminar o encasillar a nadie, pero soy un fanático creador de historias y tiendo a crearlas cuando algo me sorprende o me intriga.

Lo primero que imaginé es que el pobre hombre venía a buscar al hijo descarriado tratando de hacer caso omiso (dolido en el fondo por una clásica educación machista que persigue la homosexualidad) de los jóvenes que se prodigaban besos y caricias a su alrededor. Se notaba que buscaba a alguien con la mirada y sentí un poco de pena por el señor y la lucha interna que seguramente se disputaba en su interior ante la duda de castigar y perseguir o abrazar una vez encontrado el extraviado.

Poco después me di cuenta de que había dejado de buscar y solo, trataba inútilmente de seguir el ritmo de los beats electrónicos que hábilmente mezclaba el dj.

Mi hipótesis cambió: -Éste cuate viene a ligar. - Pensé. No sería la primera vez que veo a alguien arriba de los 40 metido en el Tito's para llevarse carne fresca, o por lo menos intercambiar salivas con un jovencito dispuesto a cambio de una ronda de cervezas. Lo veía sólo sabiendo que si no tomaba la iniciativa él, se quedaría sólo el resto de la noche. No era precisamente un adonis y tan alejado de la edad promedio del lugar (unos 24) estaba destinado al fracaso.

Una media hora después supe cuál era la realidad; el "Don" vino acompañando a su hija y a su novia al lugar. Jamás hizo ningún ademán de desprecio, asco al ver a los chicos procurándose afectos y menos cuando su hija y su presumible pareja lo hacían también. Las dejaba y por momentos trataba de integrarse a un ambiente completamente desconocido. Me conmovió la apertura y sobriedad de un hombre que por su presumible origen debería estar lleno de pensamientos en contra de cierto tipo de inclinaciones.

Los ví a los tres tomar algunas cervezas y a la feliz pareja bailando y disfrutando del ambiente mientras el papá buscaba la forma de entretenerse o distraerse a su manera. Al final de la noche salieron los tres abrazados, la hija con su pareja a un lado y su padre del otro.

Hay veces, que las sorpresas te esperan más allá de tu corta visión del mundo, ofreciéndote esperanzas de tolerancia y entendimiento.

lunes, 23 de agosto de 2010

ADOPCIÓN Y HOMOFOBIA

El pasado 16 de Agosto, los ministros de la Suprema Corte de la nación, otorgaron su aprobación para que los matrimonios homosexuales pudieran tener acceso a la opción de adoptar un hijo.



Una acción a la vez revolucionaria (por el contexto tradicionalista de nuestro México) y desde el punto de vista de algunos innecesaria (puesto que en la constitución, el derecho de adopción pertenece a los matrimonios reconocidos por el estado, y jamás menciona que es excluyente de matrimonios homosexuales)

Hay tantos argumentos para debatir acerca de si es "natural" o no la homosexualidad que no sería suficiente exponerlos en una sóla entrada, pues la réplica es necesaria. Sin embargo, y ya instauradas no sólo las relaciones homosexuales públicas sino incluso su unión legal ante el estado, creo que la discusión no tiene mucho sentido. Podrás estar a favor o en contra, pero es su derecho unirse como pareja.

Hace algunos años, alguien me preguntó mi opinión sobre el mismo tema. Le dije que era algo muy complicado, pues los niños podrían confundirse acerca de sus preferencias sexuales, o que podrían ser víctimas de las peores burlas o difamaciones por parte de sus compañeros de escuela.

Sin embargo me quedé pensando mucho en el tema, y llegué a las siguientes conclusiones:

1.- Si hay personas homosexuales, hijos de padres hetero. ¿Es acaso porque están confundidos? No lo creo. Definieron una postura basándose en sus propios gustos independientemente de si sus padres lo compartieran o no. Por tanto, no necesariamente un joven hetero sería tan influenciado como para pensar que su heterosexualidad es "anormal" o "inaceptable".

2.- Las burlas, ¿Si yo fuera un niño sin padres, abandonado y uno entre otros 300 que tienen que compartir habitaciones, ropa, comida y atenciones (cuando las hay) o puedo elegir entre un par de personas que quieren procurar un buen futuro, amor, atención y protección, aunque se burlaran de mi, elegiría la segunda opción.

¿Qué los hace tan diferentes?
¿Acaso voy a dejar de hablarle a alguien porque le gusta comer ajos crudos y lo "normal" es que sea algo desagradable?
¿Acaso porque alguien prefiere el helado de fresa al de vainilla lo voy a tachar de raro, anormal o anomalía?

Son gustos señores, y si alguien que come hígado con mermelada puede adoptar niños, ¡Un gay también!

lunes, 16 de agosto de 2010

MI CARRERA COMO AGRICULTOR V

Hace mucho que no escribía acerca de "Highlander" mi ajo inmortal. Estaba alicaído y sensible (no se crean) porque resulta que el inmortal que sobrevivió lluvias torrenciales, gatos malditos y mi mano, por fin decidió colgar los tenis.

¿Qué le sucedió? Creo que jamás lo sabré, una a una sus hojitas se fueron marchitando, se fueron poniendo amarillas. No importó que le hablara (órale cabrón ¿qué te pasa?) ni que le echara aguita ni la pusiera en el solecito, estuve a punto de ponerle pastillitas de calcio para fortalecer sus dientitos... Nada.

Nomás un día despertó así.

Todavía de ingenuo lo dejé un par de días así, para ver si el "highlander" me sorprendía de nuevo y demostraba su naturaleza inmortal nuevamente.

Ya que ví que al tercer día no resucitó, le di un jalón para tirarlo a la basura. Y resulta que el condenado me tenía una sorpresa reservada:

Una cabeza con diez dientes no muy grandes pero olorosos y jugosos colgaba debajo de mi ajito. No sé si habrá cumplido su ciclo y por eso se marchitó o si me dió un último regalito antes de morir prematuramente. Pero ahí tenía yo una cabeza completa después de casi 8 meses de espera.

Queda más que claro que no será un gran negocio, pero puedo redimir mi pobre carrera de Agricultor y saborear ajito casero de cuando en cuando. Tomé tres dientitos para plantarlos y dejé el resto en la cocina.

Ya hace algunos meses de eso, y por un momento pensé que los genes del "Highlander" no se transmitían, pero me equivoqué.

Les presento a Elena, Chucho y Carlitos.


miércoles, 11 de agosto de 2010

LLUVIA VS. HUMEDAD

Ayer como a esta hora, Venus me enseñó una valiosa lección de ciencias naturales:

La diferencia entre lluvia y humedad.

La lluvia se puede anticipar la mayoría de las veces, se anuncia muchas veces con nubarrones y truenos estruendosos. Cuando cae, suele empaparte, derramarse sobre ti, hacer charcos y a veces incluso inunciaciones, pero después de algunas horas, a veces algunos días, hasta la más salvaje de las lluvias se evapora y queda reducida a nada.

La humedad, en cambio, no se anuncia, no la ves aunque esté. Trepa por tus paredes escondida detrás de la pintura hasta que un día simplemente te bota un trozo de color para ponerte avisarte de su presencia. En ése momento tienes que tomar una decisión. O dejas la pared como está, o te dedicas de ahora en adelante a cuidar la pared.

Ella es mi humedad. Estuvo ahí desde hace tantos días, tantos meses, y no la ví, se me metió por entre la piel y por entre los dedos, y un día decidió botarme un trozo de pared.

Yo decidí cuidar mi muro, aunque mis huesos no dejen de estar húmedos nunca más.

Te amo.