Hace un par de días, estaba platicando con una amiga acerca de las cualidades que aprecio en una mujer, y me di cuenta que tengo una perspectiva que hoy puede considerarse completamente retrógrada.
A pesar de considerarme a mi mismo un defensor del feminismo; (del liberador claro, no del radical separatista, malditas rencorosas) y apoyo que la mujer estudie, y ejerza su carrera, que obtenga sus propios ingresos y tenga la libertad suficiente para decidir con respecto a su vida, su cuerpo y su sexualidad; también aprecio la femineidad, un maquillaje bien aplicada, las faldas y vestidos, un buen plato de comida casera, una casa limpia y por supuesto, virtudes que creo las hace merecedoras de tantas atenciones como abrir puertas, recorrer sillas y tomarlas del brazo a cada paso con una cara de intenso orgullo en el rostro.
Hoy, muchas mujeres se han vuelto practicantes de los mismos vicios de los que, las mujeres de antaño, (las pre-feminismo) acusaban a sus propios maridos. Conozco mujeres alcohólicas, infieles, mentirosas, egoístas y manipuladoras; necesito más de dos manos para ennumerar la cantidad de mujeres que conozco que no tienen la mas remota idea de cómo cocinar, lavar o incluso aún, usar una escoba. El uso de faldas, tacones y vestidos se ve limitado a ocasiones especiales, y no lo hacen por gusto pues, refunfuñonas, se quejan siempre por tener que hacerlo y sólo se sienten satisfechas si encuentran cómo regodearse porque alguna no se ve tan bien como ellas mismas.
Y no es que sea un macho, no pretendo recuperar un lugar que sé, no me conviene reclamar. Soy sencillamente un hombre que busca a una mujer. Pero por mujer no me refiero a aquella que nació con doble cromosoma "X", sino a aquella que sea capaz de integrarse a un mundo que cada vez se adapta más a ella, sin perder lo que más apreciamos de ella, su carácter de MUJER. Reconozco que de facto, la mayoría de los varones no son capaces tampoco de hacer un gran esfuerzo por motivar a las féminas, pero también los habemos quienes, buscando un status de equidad en la pareja, nos esforzamos por aprender y perfeccionar las labores "clásicas" asignadas a la mujer.
Me siento un poco perdido y decepcionado. Resulta ahora que mientras aprendo y desarrollo mis habilidades en lavado, cocina, planchado y aseo de la casa; a mi alrededor me topo con mujeres que no tienen ni la menor idea ni un ápice de interés acerca de cómo hacer ninguna de las anteriores.
¿Estoy mal yo, o la lucha por la equidad se ha degenerado en una venganza secuestrada, por aquellas que no han sufrido las causas de la revolución?
Peor aún, la galantería que por alguna razón extraje como algo de "lo mejorcito" de mis predecesores, hoy es visto con desprecio e hilaridad por algunas. ¿Rosas, poemas, cartas, serenatas, canciones, paseos, perfumes, detalles, pétalos, recados, sonrisas, chocolates...? serán sustituídos algún día por un "toque" en el Face book, o por un regalo virtual del Hi5? ¿"Rayar" el muro de alguien en éstas páginas sustituirá algun día a la llamada telefónica, o a las charlas a través de la ventana?
Espero que no, porque yo soy de ésos amantes a la antigua...