lunes, 5 de enero de 2009

DE SIX FLAGS

El año pasado (siempre siento extraño diciendo eso los primeros días de enero) Buzzy, nos invitó a Kiffis y a mí a Six Flags; no es que sea muy dadivosa mi amiga, pero tenía pases gratis y había que usarlos antes de que se terminara el año, y como aún sobraban pases, invité también a mi gran amiga y súper lectora Moon.

Llegando al parque recordé aquellos años en que se llamaba "Reino Aventura", hace muchos ayeres ya, se citaban los mexicanos por cientos para ir a ver a su mayor atracción: Keiko, ahora ex-estrella de Hollywood con paradero desconocido.

Las cosas no han cambiado tanto en realidad. Los niños siguen siendo los reyes del parque; bueno, al menos es lo que dicen las carteras de los padres de familia, pues llevar a 4 condenados chamacos menores de 12 años a un parque de diversiones con restricciones de altura a los mejores juegos no es cualquier cosa. Podías adivinar a las familias que aprovecharon las vacaciones decembrinas para visitar el parque, algunos regios, otros de Nayarit, otros más allá de Chiapas... y yo, que vivo en ésta ciudad, tenía ya como tres años sin visitarlo.

Los juegos que en mi niñez eran considerados las mayores atracciones del parque como "El Río Salvaje" y "La Casa de la LLorona" hoy, francamente me hacen bostezar, pues han sido increíblemente superados por juegos mucho más sofisticados y extremos como "Batman The Ride" o "Superman", aunque las filas también han superado a las filas que antaño se formaban y ahora aparecieron pequeños letreros que te advierten que tendrás que esperar cerca de 2 horas a partir del punto en el que te encuentras para subirte a un condenado juego que dificilmente durará el minuto.

Decidimos probar una alternativa para subir a las atracciones, el "Flash Pass", la oferta no parece tan atractiva al momento de escucharla: "sube tres veces al mismo juego, o a diferentes atracciones por la fila VIP" (que para aquellos que creen que el origen de la palabra son los restaurantes naranjas casi extintos, las letras VIP se usan para describir o designar un lugar para "Very Important People", o sea con "varo", fama o influencias).

Ok, compramos nuestro "Pase Flash" y no se pueden imaginar la sensación (aunque me apene admitirlo) de ver cómo la cara de las personas va cambiando desde una emocionante expresión de expectativa, hasta una fastidiosa sensación de aburrimiento y hastío conforme avanzas fila adelante por un pequeño pasillo que te lleva directamente al acceso del juego. Mi tiempo desde que comencé a incorporarme al pasillo hasta que estaba sentado en el carro: 10 minutos.

Me hace reflexionar un poco y pensar en la diferencia que existe entre pagar $290 por la entrada general y poder treparme 3 o 4 veces a los mejores juegos (consecuencia de las filas eternas) o pagar $690 y convertirme en un VIP. Amigos, el dinero no hace la felicidad, pero juro que la próxima vez que vaya, seré una "persona muy importante"

4 comentarios:

  1. A weeeeeeeee!!!!

    Ser VIP es la neta.

    Lectora #362 reportándose.

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  2. Diría un amigo de juventud: El dinero no compra la felicidad pero... ¡como ayuda! jajajaja.

    Claro que serás una persona importante!!! Te diría: Invitas, no? Más la meritita verda' no me subo ni al columpio del parque.

    Cuando usted quiera platicar, nos echamos un cefecito con delicioso pan francés mmm mmm mmm... :p

    Un abrazo.

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  3. cómo le va?
    abrazote de año nuevo

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