miércoles, 2 de septiembre de 2009

AMOR DE TARDE

***
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.


Mario Benedetti
Poeta Uruguayo
(1920 - 2009)

domingo, 30 de agosto de 2009

MI CARRERA COMO AGRICULTOR IV

No estaba muerto, andaba de parranda.

La maceta donde vi la plantita muerta era otra, a alguien se le ocurrió que era buena idea cambiar de lugar los macetones, y no me avisó.

Pues no, mi ajito, que será conocido de ahora en adelante como "El Highlander" por aquello de lo inmortal, está sano vivito y ¿coleando?

JARDINERA


Una muestra más que el ingenio mexicano no tiene igual. ¿Quieres una jardinera? Sólo necesitas 4 escobas y un poco de alambre.

sábado, 29 de agosto de 2009

CANTA Y NO LLORES

Anoche, camino a mi casa, tuve un encuentro muy extraño, al camión abordó una dama de alrededor de 50 años, con traje sastre obscuro de buen gusto y una chalina al cuello, el cabello de un color rojo vino y bien pintada.

Le pidió permiso al chofer de la unidad, y dijo en alta y ronca voz:

- Buenas noches señores pasajeros, yo no soy cantante, y no deseo otra cosa más que una sonrisa y una moneda...

Y comenzó a cantar. No sé si su voz estaba enronquecida de forma natural o si ya se había puesto así por la manera que ella cantaba, con fuerza, energía y llena de sentimiento; no sólo cantaba, sino que además, cuando el continuo vaivén del camión lo permitía acompañaba la canción "Cielito lindo" con ademanes graciosos y preparados, se giraba para que todos la escucharan y su rostro reflejaba todo el sentimiento de la canción...

No pude dejar de suponer que quizá está asistiendo a un lugar similar al que yo asisto y la pusieron a cantar en los camiones como un ejercicio. Tampoco pude dejar de pensar en la posibilidad de que se tratara de una mujer que hubo perdido el empleo y, tras alguna época de bonanza, recurre a lo que sea necesario, para llevar el sustento a casa en tiempos de sequía.

No tuve valor para preguntarle, pero si su situación es la segunda, le admiro el valor que tiene para dejar todo a un lado y simplemente salir a la calle con la convicción de ganar dinero, pero además, hacerlo como "la mejor". Y aún más que eso, cantar "Cielito lindo" y (me da pena no acordarme del título de la otra) la de "¡Ay caray!, que bella es mi tierra..."

Tanto amor, tanta entrega, tanto orgullo y tanta dignidad me conmovieron. Espero que estuviera haciendo un ejercicio, y que no lo haya hecho por verdadera necesidad. Aún así, de necesitarlo, espero tener el valor para hacer lo mismo. Cantar, y no llorar, y cantar como el mejor.

jueves, 27 de agosto de 2009

MI CARRERA COMO AGRICULTOR III



Mi ajito, ha muerto...



REVOLUCIÓN

La vida, (no sé la de los demás) pero por lo menos la mía, funciona de manera muy extraña. Se compone de periodos de relativa calma y estabilidad, casi estáticos, en los que siento que no avanzo gran cosa y casi no me muevo.

Y de pronto, llega una especie de catalizador, un elemento nuevo que provoca que las cosas se muevan y cambien de lugar, que revalore mis prioridades y mis objetivos, que cambie mis actividades y algunas veces, hasta a mis amistades.

No es fácil quedar de pie después de que alguno de ésos huracanes pasan, de hecho dedico gran parte de mi tiempo a encontrar piezas rotas, y a valorar qué cosas deseo conservar en mi vida y qué no. La naturaleza es asi, ¿no?. Los incendios forestales, contrario a lo que podría esperarse, matan, pero regeneran, y preparan la tierra para las nuevas generaciones.

Pues bueno, un huracán está pasando por mi vida, comenzó a principios de año, y luego, durante un par de meses, el ojo del huracán me dio un tiempo de relativa tranquilidad, y ahora, de la nada, las piezas se ponen en movimiento de nuevo.

Bien pues. ¡Juguemos!