Éste fin de semana experimenté uno de los peores efectos de los mecanismos de supervivencia y razonamiento humano. "El prejuicio".
Como parte de su proceso evolutivo racional, el ser humano ha desarrollado la capacidad de formar juicios respecto de las cosas y las personas que le rodean, y a modo de atajo, también se sirve de pre-juicios como un instrumento de discriminación, descartación, dominación o aceptación social.
Me vi presa de uno de ésos prejuicios, y no como víctima, sino como victimario, moldeé mis percepciones para encontrar algunas cosas e ignorar otras. Y me siento como un maldito. Quizá crean que no es para tanto, pero no es quien soy, no es quien deseo ser. Afortunadamente, después de un par de horas me di cuenta y pude recuperar un poco "de lo bueno".
Aún no sé que opinar al respecto, pero estoy consciente del deseo de hablar más, y compartir más antes de dejar que mis prejuicios nublen mi sentido común.
Caminar es mucho más que dar pasos, caminar es avanzar, evolucionar aprender, experimentar, vivir.
lunes, 13 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
AMISTAD POR CONVENIENCIA II
Gracias a varios de los comentarios del post "Amistad por conveniencia" he logrado ampliar y modificar un poco la opinión que ahí expresaba, ¡Justo lo que pretendía!
Kpa ha defendido una opinión que muchos podrían calificar de idealista, una perspectiva que en definitiva respeto, pues se necesita mucho valor y honestidad para mantenerse firme en ésa postura en tiempos como los actuales. Es una opinión que yo mantenía hasta que hace semanas comencé a darle vueltas al asunto lo que me llevó a postear la primera parte.
Doble J por otro lado, amplía mi perspectiva, ofreciéndonos tres tipos de relaciones simbióticas; el parasitismo, el mutualismo y el comensalismo. Ciertamente dudo que el término simbiosis pueda ser aplicado directamente sobre las relaciones dadas entre humanos, pero aún de no poder ser aplicado, nos brinda una perspectiva más variada y claramente observable en las relaciones humanas.
Simbiosis tipo 1: el parasitismo, en la que la asociación es desventajosa o destructiva para el organismo de alguno de los miembros.
Aunque a algunos no les agrade aceptarlo, creo que se da éste tipo de simbiosis entre padres e hijos (ya saben quién es el parásito ¿no?), donde el hijo extrae recursos económicos, tiempo y espacio del padre. Y todos conocemos relaciones amorosas o amistosas así.
Simbiosis tipo 2: el mutualismo en la que la asociación es ventajosa y necesaria para uno o ambos y no es dañina para ninguno de los dos.
Podríamos pensar o esperar que éste tipo de relación sería la ideal en toda sociedad humana: patrón-trabajador, pareja amorosa, amigos, comercio, el ganar ganar del que tanto se habla en la administración moderna. Aún así, qué difícil es encontrar el balance y qué raro encontrar que uno de los "simbiotes" no pretenda abusar de ésa relación.
Simbiosis tipo 3: el comensalismo, en la que un miembro de la asociación se beneficia mientras que el otro no se ve afectado.
Quizá la podríamos encontrar en un salón de clases de una escuela privada. El profesor recibe beneficios directamente de la escuela, quien lo contrata por realizar un trabajo, el alumno sería aquí el comensal. Se beneficia del maestro, quien no se ve afectado "directamente" por la relación con él. Pues la relación del profesor es directamente con la escuela, siendo el alumno el instrumento de su trabajo. (no se si me explico) Aquí me parece más difícil ejemplificar una relación amistosa en la que se de ésta simbiosis, sin embargo de forma definitiva existe en cierto grado en las relaciones humanos.
*mesografía
Claramente podemos encontrar variantes de éstos tres tipos de relación simbiotica en la que los seres humanos podemos salir beneficiados unos de otros en la construcción de redes sociales cada vez más complejas y elaboradas. Y aún así, encuentro beneficios inherentes en cada una de las simbiosis.
En la simbiosis número 3, el profesor no recibe pago del alumno, pero recibe retroalimentación, reconocimiento y satisfacción proveniente de una relación en la cual supuestamente "no se ve afectado" también existen puntos negativos, la apatía, la rebeldía y la falta de disciplina y compromiso tan comunes en los alumnos de hoy día (léete esto), sin embargo si los beneficios obtenidos (económicos y personales) no fueran compensatorios dentro de su esquema de valores y necesidades, el profesor dejaría de serlo.
La simbiosis número dos, definitivamente es el ideal de cualquier relación. Alguien que no quiere escribir en el blog me dijo que cuando el beneficio es económico, deja de ser amistad y se convierte en sociedad. Creo que puede ser sociedad cuando el beneficio económico repercute beneficios para ambos; pero entonces, cuando no existe beneficio económico en la amistad ¿De qué beneficios hablamos? Adquisición de conocimientos, críticas a tus errores, empatía y solidaridad, pertenencia son beneficios que también obtenemos al tener una amistad, de la cual ambos sujetos se pueden ver beneficiados con los mismos o diferentes factores.
Por último, en la simbiosis número tres, tomando la relación "patre-hijo" o "héroe-victima" (cuando se trata de una relación sin vínculos sanguíneos) el proveedor de beneficios también obtiene satisfacciones a cambio de su cuidado. Que puede ir desde alimentar su ego al saberse cuidador y protector de los desvalidos, hasta satisfacer sus necesidades de reconocimiento o superioridad al plantearse como un ser "por encima" de quien rescata, no me corresponde juzgar o criticar éste tipo de relaciones, ya cada quién sabrá porqué las mantiene, sin embargo, a la sombra, me doy cuenta de que en realidad no mantienes una relación de la que no obtengas algo. Quizá en ocasiones el precio a pagar sea alto o como decía mi abuela: "te salga más caro el caldo que las albóndigas" pero finalmente te mantienes ahí, porque hay algo que te otorga.
Por supuesto que lo preferible sería que todas las relaciones fueran sanas, sin perjuicios para ninguno y donde ambos se vieran igualitariamente beneficiados por una u otra razón, y qué increíble que los beneficios principales jamás fueran los económicos, sin embargo, no puedo negar la existencia de relaciones en las cuales ése tipo de beneficios son uno de los "anclajes" que la mantienen viva, sin que sea forzosamente el único motivo o beneficio encontrado.
Quizá a algunos les pueda incomodar ésta postura, pero ¿Qué mejor que desacerte de aquellas personas que no traen nada positivo a tu vida, que no te hacen crecer, ni evolucionar, ni pensar, y que ni siquiera te entienden? Viaja ligero, lleva aquello que te es útil, que tienes que tirar lo inservible y lo inútil para que las cosas nuevas (y positivas) encuentren un lugar dónde quedarse.
*Fuente: Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Simbiosis 12/07/2009.
Kpa ha defendido una opinión que muchos podrían calificar de idealista, una perspectiva que en definitiva respeto, pues se necesita mucho valor y honestidad para mantenerse firme en ésa postura en tiempos como los actuales. Es una opinión que yo mantenía hasta que hace semanas comencé a darle vueltas al asunto lo que me llevó a postear la primera parte.
Doble J por otro lado, amplía mi perspectiva, ofreciéndonos tres tipos de relaciones simbióticas; el parasitismo, el mutualismo y el comensalismo. Ciertamente dudo que el término simbiosis pueda ser aplicado directamente sobre las relaciones dadas entre humanos, pero aún de no poder ser aplicado, nos brinda una perspectiva más variada y claramente observable en las relaciones humanas.
Simbiosis tipo 1: el parasitismo, en la que la asociación es desventajosa o destructiva para el organismo de alguno de los miembros.
Aunque a algunos no les agrade aceptarlo, creo que se da éste tipo de simbiosis entre padres e hijos (ya saben quién es el parásito ¿no?), donde el hijo extrae recursos económicos, tiempo y espacio del padre. Y todos conocemos relaciones amorosas o amistosas así.
Simbiosis tipo 2: el mutualismo en la que la asociación es ventajosa y necesaria para uno o ambos y no es dañina para ninguno de los dos.
Podríamos pensar o esperar que éste tipo de relación sería la ideal en toda sociedad humana: patrón-trabajador, pareja amorosa, amigos, comercio, el ganar ganar del que tanto se habla en la administración moderna. Aún así, qué difícil es encontrar el balance y qué raro encontrar que uno de los "simbiotes" no pretenda abusar de ésa relación.
Simbiosis tipo 3: el comensalismo, en la que un miembro de la asociación se beneficia mientras que el otro no se ve afectado.
Quizá la podríamos encontrar en un salón de clases de una escuela privada. El profesor recibe beneficios directamente de la escuela, quien lo contrata por realizar un trabajo, el alumno sería aquí el comensal. Se beneficia del maestro, quien no se ve afectado "directamente" por la relación con él. Pues la relación del profesor es directamente con la escuela, siendo el alumno el instrumento de su trabajo. (no se si me explico) Aquí me parece más difícil ejemplificar una relación amistosa en la que se de ésta simbiosis, sin embargo de forma definitiva existe en cierto grado en las relaciones humanos.
*mesografía
Claramente podemos encontrar variantes de éstos tres tipos de relación simbiotica en la que los seres humanos podemos salir beneficiados unos de otros en la construcción de redes sociales cada vez más complejas y elaboradas. Y aún así, encuentro beneficios inherentes en cada una de las simbiosis.
En la simbiosis número 3, el profesor no recibe pago del alumno, pero recibe retroalimentación, reconocimiento y satisfacción proveniente de una relación en la cual supuestamente "no se ve afectado" también existen puntos negativos, la apatía, la rebeldía y la falta de disciplina y compromiso tan comunes en los alumnos de hoy día (léete esto), sin embargo si los beneficios obtenidos (económicos y personales) no fueran compensatorios dentro de su esquema de valores y necesidades, el profesor dejaría de serlo.
La simbiosis número dos, definitivamente es el ideal de cualquier relación. Alguien que no quiere escribir en el blog me dijo que cuando el beneficio es económico, deja de ser amistad y se convierte en sociedad. Creo que puede ser sociedad cuando el beneficio económico repercute beneficios para ambos; pero entonces, cuando no existe beneficio económico en la amistad ¿De qué beneficios hablamos? Adquisición de conocimientos, críticas a tus errores, empatía y solidaridad, pertenencia son beneficios que también obtenemos al tener una amistad, de la cual ambos sujetos se pueden ver beneficiados con los mismos o diferentes factores.
Por último, en la simbiosis número tres, tomando la relación "patre-hijo" o "héroe-victima" (cuando se trata de una relación sin vínculos sanguíneos) el proveedor de beneficios también obtiene satisfacciones a cambio de su cuidado. Que puede ir desde alimentar su ego al saberse cuidador y protector de los desvalidos, hasta satisfacer sus necesidades de reconocimiento o superioridad al plantearse como un ser "por encima" de quien rescata, no me corresponde juzgar o criticar éste tipo de relaciones, ya cada quién sabrá porqué las mantiene, sin embargo, a la sombra, me doy cuenta de que en realidad no mantienes una relación de la que no obtengas algo. Quizá en ocasiones el precio a pagar sea alto o como decía mi abuela: "te salga más caro el caldo que las albóndigas" pero finalmente te mantienes ahí, porque hay algo que te otorga.
Por supuesto que lo preferible sería que todas las relaciones fueran sanas, sin perjuicios para ninguno y donde ambos se vieran igualitariamente beneficiados por una u otra razón, y qué increíble que los beneficios principales jamás fueran los económicos, sin embargo, no puedo negar la existencia de relaciones en las cuales ése tipo de beneficios son uno de los "anclajes" que la mantienen viva, sin que sea forzosamente el único motivo o beneficio encontrado.
Quizá a algunos les pueda incomodar ésta postura, pero ¿Qué mejor que desacerte de aquellas personas que no traen nada positivo a tu vida, que no te hacen crecer, ni evolucionar, ni pensar, y que ni siquiera te entienden? Viaja ligero, lleva aquello que te es útil, que tienes que tirar lo inservible y lo inútil para que las cosas nuevas (y positivas) encuentren un lugar dónde quedarse.
*Fuente: Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Simbiosis 12/07/2009.
jueves, 9 de julio de 2009
HABLANDO DE AMISTAD...
"Hay amor propio en el amor como hay interés personal en la amistad."
George Sand
(1804 -1876)
Escritora (si, escritora) francesa
(1804 -1876)
Escritora (si, escritora) francesa
REENCARNACION
Una vez más, el blog de Rich V2.0 nos da buen material para reflexionar.
Nike siempre sorprende al mundo con sus impresionantes producciones publicitarias y esta vez no es la excepción, sin embargo, éste anuncio trasciende mucho más allá de el simple deporte y la superación de nuestro umbral de cansancio. Habla acerca del valor necesario para redefinirnos, salir de nuestra zona de confort y reiniciar un nuevo ciclo de vida transformados en una nueva persona.
Nike siempre sorprende al mundo con sus impresionantes producciones publicitarias y esta vez no es la excepción, sin embargo, éste anuncio trasciende mucho más allá de el simple deporte y la superación de nuestro umbral de cansancio. Habla acerca del valor necesario para redefinirnos, salir de nuestra zona de confort y reiniciar un nuevo ciclo de vida transformados en una nueva persona.
AMISTAD POR CONVENIENCIA
Llevo varias semanas pensando en ésto y no sé si al final le di al clavo, pero creo escribiéndolo o escuchando sus comentarios es posible que lo entienda un poco mejor.
Durante la mayor parte de mi vida desprecié la idea de tener amigos "que me convinieran"; siempre me ha desagradado la idea de ser una persona interesada que sólo se acercaba a una u otra persona cuando necesita algo de él/ella.
Mi crecimiento y madurez se tuvo que dar solo, con mis padres trabajando siempre, no tuve la "guía" (que no siempre es tan buena) de tutores, y ciertamente no estaba acostumbrado a pedir ayuda. El resultado final fue una inestabilidad emocional que me llevaba del lado más obscuro al lado más noble de mi mismo alternativamente, sin dirección, sin consejo y sin ayuda. La mayoría de mis amigos (o algunos a los que consideraba como tal) eran personas que de una u otra forma necesitaban de mi apoyo, y me volví un seudo-héroe para algunos, y un semi-villano para otros, pero escasamente contaba con personas a mi alrededor que me pudieran ayudar.
No pretendo quejarme, sino plantear el contexto a partir del cual hago mi reflexión.
Es parte innerente del ser humano, como parte integral de un sistema social, el intercambio de bienes y servicios. Un sistema social no puede ser concebido sin un intercambio de beneficios. Como parte de ése sistema, me parece natural entonces que busque beneficios a través de las relaciones que establezco con las personas a mi alrededor, intercambiándolos por beneficios que a la vez ellos pueden obtener de mi. Ésta idea de amistad interesada, contrasta terriblemente con la idea de la amistad "desinteresada" que siempre abanderó mis relaciones. Y cuando hablo de beneficios no me refiero únicamente a los "contactos estratégicos" que algunos hábiles establecen como arañas acechando sus objetivos, también me refiero a aquellos amigos que siempre te escuchan, a los que te entienden, aquellos con los que compartes gustos y aficiones, también a los que te regañan o los que te critican, éstos en ocasiones mucho más útiles que todos los demás.
Después de todo, conservar a aquellas personas que no aportan nada positivo a tu vida, aquellos que sólo están ahí cuando necesitan algo, pero que no ofrecen ningún beneficio a cambio, no parece coherente, ni funcional, ni productivo.
¿Es acaso entonces, que la amistad desinteresada no existe? Aún me encuentro cerrando las puertas para aquellos de quienes no espero nada, cuando termine, es muy posible que mi respuesta será clara.
A ti que te conservo, espero poder siempre corresponderte con algo, que valga lo suficiente para ti, como para que nuestra unión o "sociedad" prospere.
Durante la mayor parte de mi vida desprecié la idea de tener amigos "que me convinieran"; siempre me ha desagradado la idea de ser una persona interesada que sólo se acercaba a una u otra persona cuando necesita algo de él/ella.
Mi crecimiento y madurez se tuvo que dar solo, con mis padres trabajando siempre, no tuve la "guía" (que no siempre es tan buena) de tutores, y ciertamente no estaba acostumbrado a pedir ayuda. El resultado final fue una inestabilidad emocional que me llevaba del lado más obscuro al lado más noble de mi mismo alternativamente, sin dirección, sin consejo y sin ayuda. La mayoría de mis amigos (o algunos a los que consideraba como tal) eran personas que de una u otra forma necesitaban de mi apoyo, y me volví un seudo-héroe para algunos, y un semi-villano para otros, pero escasamente contaba con personas a mi alrededor que me pudieran ayudar.
No pretendo quejarme, sino plantear el contexto a partir del cual hago mi reflexión.
Es parte innerente del ser humano, como parte integral de un sistema social, el intercambio de bienes y servicios. Un sistema social no puede ser concebido sin un intercambio de beneficios. Como parte de ése sistema, me parece natural entonces que busque beneficios a través de las relaciones que establezco con las personas a mi alrededor, intercambiándolos por beneficios que a la vez ellos pueden obtener de mi. Ésta idea de amistad interesada, contrasta terriblemente con la idea de la amistad "desinteresada" que siempre abanderó mis relaciones. Y cuando hablo de beneficios no me refiero únicamente a los "contactos estratégicos" que algunos hábiles establecen como arañas acechando sus objetivos, también me refiero a aquellos amigos que siempre te escuchan, a los que te entienden, aquellos con los que compartes gustos y aficiones, también a los que te regañan o los que te critican, éstos en ocasiones mucho más útiles que todos los demás.
Después de todo, conservar a aquellas personas que no aportan nada positivo a tu vida, aquellos que sólo están ahí cuando necesitan algo, pero que no ofrecen ningún beneficio a cambio, no parece coherente, ni funcional, ni productivo.
¿Es acaso entonces, que la amistad desinteresada no existe? Aún me encuentro cerrando las puertas para aquellos de quienes no espero nada, cuando termine, es muy posible que mi respuesta será clara.
A ti que te conservo, espero poder siempre corresponderte con algo, que valga lo suficiente para ti, como para que nuestra unión o "sociedad" prospere.
JORNADA ELECTORAL
Agotador. Es lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en el domingo pasado.
Como presidente de casilla, tuve algunas ventajas, pero también otras responsabilidades. Yo tenía en mi poder las boletas electorales desde 4 días antes de las elecciones, debía custodiar las boletas, actas urnas y la mesita armable ésa donde votaste (si votaste).
Levantarme a las 6 y media en domingo verdaderamente no me hace gracia, si el destino no es una hermosa alberca a unas cuantas horas de nuestra pobladísima urbe, pero ni modo, lo tuve que hacer.
Fui realmente afortunado en contar con dos funcionarias comprometidas con sus responsabilidades y siempre dispuestas a ayudar, gracias a las dos. Nos apuramos a armar e instalar todo lo necesario, pero nos comió el tiempo, era extraño ver a 14 personas instalando simultáneamente 4 casillas (dos para elecciones locales y dos para federales) y darnos cuenta que pasada la hora de la apertura aún no estábamos listos y ya había personas haciendo fila.
Por fin, a las 8:24 mi casilla quedó listo y declaramos el inicio de las votaciones, mientras las otras casillas aún se peleaban con los representantes de partido que exigían que se iniciara la votación de inmediato.
En general la votación transcurrió sin grandes cosas que comentar; muchas personas extraviadas que no sabían cuál era la casilla que les correspondía, incluyendo a uno que casi nos golpea como si nosotros tuviéramos la culpa de que el señor hubiera recorrido ya 5 casillas sin encontrar la suya (me tentó a usar la fuerza pública, pero no se quedó el tiempo suficiente para justificarlo), algunos que pretendían entregarnos las boletas en la mano en lugar de depositarlas en su sitio y la sorpresa de ver a un joven con parálisis y a un anciano que apenas y podía desplazarse, llegando a votar, un par de niñas guapas y la satisfacción de tener su dirección en la mano, y los privilegios como presidente de pintar dedos hasta a los chamacos que se acercaban curiosos al marcador (de dedos) para saber de qué se trataba el juego.
El conteo se llevó a cabo en orden y con calma, yo había pensado que los representantes se pondrían más sangrones pero no fue así.
Ya para el cierre el agotamiento y la frustración comenzaron a apoderarse de todos, incluyendo a mis funcionarias, que firmaron y asentaron lo que había que hacer y huyeron antes de que el paquete electoral estuviera armado, igual que muchos de los representantes, nada raro después de más de 12 horas en el mismo sitio. Yo aún me quedé a armar el paquete y cumplir con las obligaciones que tenía como presidente, armar y custodiar el paquete electoral.
No me lo había tomado tan en serio hasta que me avisaron que venía una patrulla a escoltarme y mi instructora me confesó que durante todo ése día yo gozaba de fuero. No sé de que me sirve el fuero si no me dejó pasarme la única luz roja camino a la casilla, y de qué me servía la escolta si no me dejó cambiar "ligeramente" la ruta para pavonearme frente a toda la colonia, pero así fue.
Al llegar a la casa del distrito, una escolta adicional de tres policías me acompañaron en el trayecto de los últimos 100 metros mientras avisaban de mi llegada. (Caray, esto es más serio de lo que creí).
Entregado el paquete me fui a mi casa, el reloj indicaba las 10:30, y mi cuerpo sólo gritaba que no estaba dispuesto a moverse más. Pero la importancia del trabajo, el dinero y el esfuerzo invertidos en todo el proceso tomo un nuevo significado para mi. No soy el ingenuo que piensa que "todo está en orden" y que en todos lados es tan lindo y pacífico, pero hay muchos ciudadanos involucrados y preocupados por construir un México que funcione, creo que aún no somos suficientes, pero lo intentamos.
Jornada electoral cerrada
Como presidente de casilla, tuve algunas ventajas, pero también otras responsabilidades. Yo tenía en mi poder las boletas electorales desde 4 días antes de las elecciones, debía custodiar las boletas, actas urnas y la mesita armable ésa donde votaste (si votaste).
Levantarme a las 6 y media en domingo verdaderamente no me hace gracia, si el destino no es una hermosa alberca a unas cuantas horas de nuestra pobladísima urbe, pero ni modo, lo tuve que hacer.
Fui realmente afortunado en contar con dos funcionarias comprometidas con sus responsabilidades y siempre dispuestas a ayudar, gracias a las dos. Nos apuramos a armar e instalar todo lo necesario, pero nos comió el tiempo, era extraño ver a 14 personas instalando simultáneamente 4 casillas (dos para elecciones locales y dos para federales) y darnos cuenta que pasada la hora de la apertura aún no estábamos listos y ya había personas haciendo fila.
Por fin, a las 8:24 mi casilla quedó listo y declaramos el inicio de las votaciones, mientras las otras casillas aún se peleaban con los representantes de partido que exigían que se iniciara la votación de inmediato.
En general la votación transcurrió sin grandes cosas que comentar; muchas personas extraviadas que no sabían cuál era la casilla que les correspondía, incluyendo a uno que casi nos golpea como si nosotros tuviéramos la culpa de que el señor hubiera recorrido ya 5 casillas sin encontrar la suya (me tentó a usar la fuerza pública, pero no se quedó el tiempo suficiente para justificarlo), algunos que pretendían entregarnos las boletas en la mano en lugar de depositarlas en su sitio y la sorpresa de ver a un joven con parálisis y a un anciano que apenas y podía desplazarse, llegando a votar, un par de niñas guapas y la satisfacción de tener su dirección en la mano, y los privilegios como presidente de pintar dedos hasta a los chamacos que se acercaban curiosos al marcador (de dedos) para saber de qué se trataba el juego.
El conteo se llevó a cabo en orden y con calma, yo había pensado que los representantes se pondrían más sangrones pero no fue así.
Ya para el cierre el agotamiento y la frustración comenzaron a apoderarse de todos, incluyendo a mis funcionarias, que firmaron y asentaron lo que había que hacer y huyeron antes de que el paquete electoral estuviera armado, igual que muchos de los representantes, nada raro después de más de 12 horas en el mismo sitio. Yo aún me quedé a armar el paquete y cumplir con las obligaciones que tenía como presidente, armar y custodiar el paquete electoral.
No me lo había tomado tan en serio hasta que me avisaron que venía una patrulla a escoltarme y mi instructora me confesó que durante todo ése día yo gozaba de fuero. No sé de que me sirve el fuero si no me dejó pasarme la única luz roja camino a la casilla, y de qué me servía la escolta si no me dejó cambiar "ligeramente" la ruta para pavonearme frente a toda la colonia, pero así fue.
Al llegar a la casa del distrito, una escolta adicional de tres policías me acompañaron en el trayecto de los últimos 100 metros mientras avisaban de mi llegada. (Caray, esto es más serio de lo que creí).
Entregado el paquete me fui a mi casa, el reloj indicaba las 10:30, y mi cuerpo sólo gritaba que no estaba dispuesto a moverse más. Pero la importancia del trabajo, el dinero y el esfuerzo invertidos en todo el proceso tomo un nuevo significado para mi. No soy el ingenuo que piensa que "todo está en orden" y que en todos lados es tan lindo y pacífico, pero hay muchos ciudadanos involucrados y preocupados por construir un México que funcione, creo que aún no somos suficientes, pero lo intentamos.
Jornada electoral cerrada
miércoles, 1 de julio de 2009
SE BUSCA...
El día de ayer, establa hablando por teléfono con la Ballerina me di cuenta de cuán diferentes pueden ser las cosas que buscamos en una y otra persona. De por si, yo siento que soy un tipo un poco extraño, pues si tuviera que hacer una lista con los requisitos más importantes iría más o menos así:
INTELIGENTE (y que lo demuestre)
Que cumpla "los dos principios básicos" (ya les hablaré de eso)
Que sepa hacer (por lo menos) las mismas cosas de la casa (barrer, trapear, lavar, planchar, etc) que yo
Que me sepa hacer reír (ya sé, que parece solicitud de nena, pero así soy yo)
Que cuide su peso y su imagen (no pido una supermodelo, pero no quiero andar con piggy)
Éso es lo principal, aunque definitivamente no es lo único que busco. Nunca me había puesto a pensar qué diferente podría ser mi lista a la de otras personas. Ayer la Bailarina me dijo:
-"Me acordé de mi ex, era vegetariano y era muy incómodo ir a comer tacos con él, yo con mis carnitas y él con un taquito de queso, pero lo pasaba por alto porque era adicto a la Valentina. Comprábamos chicharrones y le poníamos tanta salsa que parecía sopa, así éramos felices."
A mi jamás se me ocurriría pedir como una especie de "requisito" o "cualidad apreciada" que le gustara la valentina, aunque en definitiva debe poder bailar. Tengo otra amiga que busca "gorditos" le gusta sentir las manos llenas cuando abraza a su pareja por la cintura, otra se enamoró de su actual pareja porque es negro (todos pensamos que es una golosa), y algunas me han dicho que se enamoraron de mi por mi sonrisa.
¿Qué buscas tu? ¿A qué le das valor? ¿Cuáles son aquellos detalles que hacen significativa tu relación actual? ¿Alguna vez supiste qué era ése "no se qué que qué se yo" que hay/había entre tu y él/ella? Quizá fue la forma en que guiñaba el ojo, o ése pequeño tic cuando se ponían nervios@, tal vez la forma en cómo olía, o cómo se veía con "esos pantalones" que querías verle siempre aunque ya se pararan solos.
En definitiva, y después de pensarlo un poco, creo que TODOS, sin discusión alguna, tenemos esos "algos" que "alguien" busca.
(Qué reconfortante)
INTELIGENTE (y que lo demuestre)
Que cumpla "los dos principios básicos" (ya les hablaré de eso)
Que sepa hacer (por lo menos) las mismas cosas de la casa (barrer, trapear, lavar, planchar, etc) que yo
Que me sepa hacer reír (ya sé, que parece solicitud de nena, pero así soy yo)
Que cuide su peso y su imagen (no pido una supermodelo, pero no quiero andar con piggy)
Éso es lo principal, aunque definitivamente no es lo único que busco. Nunca me había puesto a pensar qué diferente podría ser mi lista a la de otras personas. Ayer la Bailarina me dijo:
-"Me acordé de mi ex, era vegetariano y era muy incómodo ir a comer tacos con él, yo con mis carnitas y él con un taquito de queso, pero lo pasaba por alto porque era adicto a la Valentina. Comprábamos chicharrones y le poníamos tanta salsa que parecía sopa, así éramos felices."
A mi jamás se me ocurriría pedir como una especie de "requisito" o "cualidad apreciada" que le gustara la valentina, aunque en definitiva debe poder bailar. Tengo otra amiga que busca "gorditos" le gusta sentir las manos llenas cuando abraza a su pareja por la cintura, otra se enamoró de su actual pareja porque es negro (todos pensamos que es una golosa), y algunas me han dicho que se enamoraron de mi por mi sonrisa.
¿Qué buscas tu? ¿A qué le das valor? ¿Cuáles son aquellos detalles que hacen significativa tu relación actual? ¿Alguna vez supiste qué era ése "no se qué que qué se yo" que hay/había entre tu y él/ella? Quizá fue la forma en que guiñaba el ojo, o ése pequeño tic cuando se ponían nervios@, tal vez la forma en cómo olía, o cómo se veía con "esos pantalones" que querías verle siempre aunque ya se pararan solos.
En definitiva, y después de pensarlo un poco, creo que TODOS, sin discusión alguna, tenemos esos "algos" que "alguien" busca.
(Qué reconfortante)
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